El mandatario estadounidense, Donald Trump, reiteró que Washington ejerce un control «casi total» sobre el estrecho de Ormuz, al tiempo que manifestó que le es «completamente igual» si Teherán decide firmar un pacto que, según él, «para ellos no vale nada».
En la misma publicación de la red social, el presidente de la Casa Blanca negó que su gobierno esté «intentando obligar a Irán a sentarse a la mesa de negociaciones» y lanzó la interrogante: «¿cuándo se levantará el pueblo iraní para luchar?».
Estas declaraciones se produjeron mientras el ejército de EE. UU. intensificaba sus ofensivas contra objetivos de la Guardia Revolucionaria Islámica en distintos puntos del territorio iraní, después de la oleada de bombardeos contra la isla de Larek que se registró el día anterior.
Las autoridades iraníes informaron que al menos cuatro personas, entre ellas un menor de edad, perdieron la vida a causa de un ataque estadounidense en la localidad de Kuhestak, en el condado de Sirik, provincia de Hormozgan, donde se celebraba una boda.
En el marco de la «guerra económica» anunciada a finales de agosto por el propio Trump, el secretario del Tesoro de EE. UU., Scott Bessent, declaró que Washington procederá a cortar «todos» los «vínculos económicos» de la República Islámica con el resto del mundo.
Bessent señaló que la amenaza de sanciones ya se había materializado contra la sucursal del banco Misr en Emiratos Árabes, indicando que sus oficinas en Dubái fueron «cerradas»; sin embargo, el día siguiente el banco se comprometió a ofrecer plena cooperación al Departamento del Tesoro estadounidense.
El Tesoro describió a dicha entidad como «un eje financiero fundamental para el régimen», indicando que entre enero de 2024 y junio de 2026 procesó aproximadamente 1.800 millones de dólares (1.550 millones de euros) para 103 empresas que podrían formar parte de redes bancarias en la sombra de Irán.
«Estamos tomando medidas cada día. Es de esperar que sancionemos a otro banco», afirmó Bessent, añadiendo que «cuando se sanciona a estos bancos, quedan fuera del negocio» y son «excluidos del sistema del dólar».
Finalmente, el presidente estadounidense aseguró saber «quién está ayudando a los iraníes» y advirtió que esa ayuda «se va a acabar», describiendo la medida como un «golpe definitivo para el régimen (iraní) tras 47 años».


