Redacción (RT.com).- El Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM) informó este martes que había concluido «con éxito» una nueva serie de ataques contra «objetivos militares» en Irán.
Según la entidad, las fuerzas estadounidenses alcanzaron instalaciones vinculadas al Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI), entre ellas sistemas de defensa aérea, redes de radar, activos y estructuras marítimas, capacidades para colocar minas y equipos de comunicaciones.
El comunicado señaló que dichos embates se produjeron «tras los recientes intentos de ataque por parte del CGRI contra buques comerciales en el estrecho de Ormuz y contra miembros de las Fuerzas Armadas de EE.UU.».
El CENTCOM añadió que, en la actualidad, más de 50.000 integrantes de las Fuerzas Armadas de EE.UU. están desplegados en todo Oriente Medio y permanecen en alerta, «listos para actuar y preparados para continuar ejecutando operaciones dirigidas por el comandante en jefe».
Aunque se enfatizó el carácter militar de los objetivos, EE.UU. también impactó a civiles, concretamente al atacar un lugar donde se celebraba una boda en la ciudad de Kohstak, distrito de Sirik, provincia de Hormozgán, dejando al menos cinco personas fallecidas y 50 heridas.
Tras los ataques contra civiles, el portavoz de la Cancillería iraní, Esmail Baghaei, prometió responder «con firmeza a esos crímenes salvajes».
El CGRI, por su parte, realizó «un ataque masivo con drones» contra fuerzas estadounidenses desplegadas en Baréin, donde está asentada la Quinta Flota de EE.UU.
Irán lanzó ataques de represalia con misiles y drones contra lo que calificó como «posiciones enemigas» en la región, según informó la agencia estatal Fars, citando observaciones realizadas por sus periodistas sobre el terreno.
Los reportes se dan luego de que las fuerzas estadounidenses ejecutaran un segundo ataque contra el país persa en menos de 48 horas.
Estos nuevos ataques estadounidenses se produjeron poco después del bombardeo de la isla iraní de Larak, ubicada en el estrecho de Ormuz, la noche del pasado domingo, marcando la primera ofensiva de Washington contra territorio iraní.
Pocas horas después, la Guardia Revolucionaria anunció el lanzamiento de drones y misiles contra las bases estadounidenses Al Hussein y Al Azraq, situadas en Jordania, afectando «infraestructura técnica y de reparación, así como las instalaciones de despliegue de los aviones enemigos».


