La Habana – Este lunes la isla vuelve a vivir una jornada de apagones prolongados; la empresa estatal Unión Eléctrica (UNE) calculó que el mayor corte simultáneo afecta al 66 % del territorio nacional.
En los últimos meses los cortes de energía han superado consistentemente la marca del 60 %, de modo que en el pico de consumo, generalmente en la tarde y noche, dos tercios de la isla quedan sin suministro eléctrico.
La escasa capacidad de generación apenas permite ofrecer unas cuantas horas de electricidad al día, lo que ha avivado el descontento popular; durante el fin de semana se registraron protestas pacíficas con cacerolazos en barrios periféricos de La Habana, donde la población llevaba casi tres días con muy poca energía.
Para la jornada actual, la UNE, adscrita al Ministerio de Energía y Minas, pronosticó una generación máxima de 1,160 megavatios (MW) y una demanda pico de 3,350 MW.
En consecuencia, la brecha estimada –es decir, la cantidad de energía que se tuvo que desconectar para evitar apagones desordenados– alcanzó los 2,220 MW.
CAUSAS DE LA CRISIS ENERGÉTICA
Desde mediados de 2024 la nación caribeña atraviesa una grave crisis energética, intensificada a partir de enero por el embargo petrolero impuesto por EE. UU., medida que el Ejecutivo de La Habana describió como «genocida».
Otro factor determinante es la obsolescencia de las centrales termoeléctricas, que llevan décadas operando sin las inversiones necesarias, generando averías frecuentes.
De las 16 unidades termoeléctricas que posee la isla, cerca de la mitad permanecen inactivas cada día por deterioro o trabajos de mantenimiento.
Estas plantas representan aproximadamente el 40 % del mix energético y utilizan crudo nacional, por lo que no fueron directamente impactadas por el bloqueo estadounidense.
Sin embargo, la presión de EE. UU. obligó al cese de los generadores que dependen de diésel y fuel‑oil importado, los cuales también aportan un 40 % del total de energía.
El 20 % restante proviene de gas y fuentes renovables, con especial impulso a la energía solar gracias al apoyo de China.
INVERSIÓN Y PETRÓLEO NECESARIOS
Estudios independientes estiman que se requerirían entre 8,000 y 10,000 millones de dólares para reactivar el sistema eléctrico cubano.
Además, Cuba necesita alrededor de 100,000 barriles de petróleo al día para cubrir su demanda energética, de los cuales 40,000 provienen de su propia producción.
La escasez de energía ha paralizado casi totalmente la actividad de la economía estatal, y se prevé que el PIB se contraiga al menos un 10.3 % este año, después de una caída acumulada de más del 15 % en los últimos cinco años.


