El gobierno de los Estados Unidos ha intensificado la remoción de ciudadanos haitianos, enviándolos a la ciudad costera de Cabo Haitiano en el norte de la isla, pues los aviones de traslado han dejado de sobrevolar Puerto Príncipe por razones de seguridad.
Según informó el coordinador del Ministerio de Relaciones Exteriores de Haití a The Associated Press, el vuelo más reciente arribó a Cabo Haitiano con una docena de pasajeros, entre los que se encontraban menores de edad, después de que las autoridades estadounidenses notificaran a los deportados que podrían viajar hasta una fecha límite establecida.
The Associated Press señaló que este es el tercer jueves consecutivo en que se efectúa una operación de deportación hacia Haití, lo que representa un cambio notable respecto a la frecuencia anterior, que rondaba las operaciones mensuales, pasando ahora a una agenda casi semanal.
Los periodistas Jacqueline Charles y Gérard Maxineau documentaron que, desde el inicio del año, ya se habían deportado más de ciento cincuenta haitianos, y que la semana pasada el Departamento de Seguridad Nacional organizó un segundo vuelo, transportando a 57 haitianos, entre ellos niños nacidos en territorio estadounidense.
En cuanto a la cifra exacta del último vuelo, inicialmente se habló de 101 personas; sin embargo, la información preliminar del 3 de septiembre mostró variaciones que fueron aclaradas posteriormente por funcionarios haitianos, confirmando el número definitivo de pasajeros.


