El Consejo de Seguridad de la Organización de las Naciones Unidas aprobó este miércoles una prórroga de un año al régimen sancionador dirigido a Haití, que comprende la congelación de bienes, prohibiciones de desplazamiento y un embargo de armas, con la finalidad de contener la violencia de las pandillas y contribuir a la restauración de la seguridad en la nación caribeña.
La propuesta, impulsada por Estados Unidos y Panamá, obtuvo catorce votos a favor mientras que Rusia se abstuvo. Además, el órgano prolongó por trece meses la vigencia del Grupo de Expertos encargado de vigilar la ejecución de las medidas.
Jennifer Locetta, representante adjunta de Estados Unidos, manifestó su apoyo a la renovación del paquete sancionador, al embargo de armas y al mandato del Grupo de Expertos, puntualizando que el bloqueo contempla excepciones para las fuerzas de seguridad que operan bajo la autoridad del Gobierno haitiano.
Eloy Alfaro de Alba, delegado de Panamá, subrayó que la aplicación efectiva del embargo de armas constituye una herramienta esencial para detener la violencia y cortar el suministro que alimenta el conflicto.
Sin embargo, expresó su pesar porque no se logró consenso para incluir en la lista de sancionados a individuos que, según su criterio, contribuyen al alza de la violencia.
Rusia, quien se abstuvo en la votación, desmintió las acusaciones de que su país pretenda proteger a funcionarios corruptos y calificó al actual régimen sancionador de «ineficaz».
El marco sancionador fue instaurado en octubre de 2022 y abarca medidas contra personas y entidades que representen una amenaza para la paz, la seguridad y la estabilidad de Haití.
En octubre de 2023, el Consejo amplió el embargo de armas para cubrir todo el territorio haitiano.
La última ampliación se realizó en octubre de 2025, cuando el Consejo aprobó por unanimidad una resolución que extendió las medidas por un año e incorporó a dos personas a la lista de sancionados.
Según el borrador de la nueva resolución citado por el informe Security Council Report, la Fuerza de Supresión de Pandillas (GSF) deberá notificar al Grupo de Expertos cualquier desviación, pérdida o robo de armas y municiones.
El texto también insta a los Estados miembros a adoptar «medidas urgentes y decisivas» para aplicar de forma plena el embargo de armas.
Esta renovación se da en medio de una inseguridad persistente, donde las bandas armadas mantienen su capacidad operativa y se benefician de redes políticas, económicas y de seguridad, según el último informe del Grupo de Expertos de la ONU.
El 29 de septiembre, el Consejo de Seguridad prorrogó el mandato de la GSF por seis meses, hasta el 31 de marzo de 2027; esta fuerza fue creada para combatir a las pandillas y sustituye a la Misión Multinacional de Apoyo a la Seguridad (MSS).
Más de 5.700 haitianos han fallecido o resultado heridos en lo que va del año a causa de la violencia de estas bandas, que la ONU también vincula a más de 230 secuestros y a más de mil agresiones sexuales contra mujeres y niñas.
El Consejo Electoral Provisional estableció el 13 de diciembre como fecha para la primera vuelta de las elecciones presidenciales y legislativas, proceso que ha sido postergado varias veces desde 2021 y que originalmente se había programado para el 30 de agosto del presente año. El último presidente elegido por voto popular, Jovenel Moïse, asumió el cargo en febrero de 2017 y fue asesinado el 7 de julio de 2021 en su residencia de Puerto Príncipe por mercenarios colombianos.


