La entidad CEBAMDER ha puesto en tela de juicio las negociaciones dirigidas por el MICI del Banco Interamericano de Desarrollo, exigiendo estudios independientes, restauración del ecosistema y compensaciones acordes a los perjuicios señalados en el Parque Manglares Estero Balsa.
En Manzanillo, República Dominicana, el Centro Bahía de Manzanillo para el Desarrollo Regional denunció que las propuestas financieras presentadas en el marco del proyecto Manzanillo Gas & Power resultan escasas frente a los supuestos daños ambientales, productivos y sociales que, según ellos, afectan a los habitantes de Pepillo Salcedo.
La organización criticó al Mecanismo Independiente de Consulta e Investigación (MICI) del BID, argumentando que el proceso privilegia soluciones monetarias limitadas y no garantiza una valoración integral de los perjuicios reportados en el Parque Manglares Estero Balsa, la Playa Estero Balsa y las comunidades colindantes.
Asimismo, CEBAMDER señaló a las compañías Shell, Haina Investment Company (HIC) y Energía de las Américas (ENERLA), vinculadas al proyecto, por brindar una respuesta que consideran insuficiente a las demandas de la población local.
El presidente de la entidad, Valenzuela, describió como “risible, indignante y de mal gusto” la oferta dirigida al sector ecoturístico, que consistiría en la entrega de dos embarcaciones, dos motores y alrededor de 900 dólares para cada uno de los 21 miembros de una organización comunitaria.
Valenzuela argumentó que tales entregas no guardan proporción con los daños ambientales y económicos que, según la comunidad, han sufrido, cuestionando la lógica de equiparar un patrimonio natural y productivo con unos pocos botes y una modesta suma de dinero.
El dirigente subrayó que cualquier esquema compensatorio debe partir de una valoración técnica de los perjuicios y no limitarse a ayudas puntuales a individuos.
Entre los reclamos principales, CEBAMDER insiste en que las negociaciones se llevan a cabo sin contar con estudios ambientales, económicos y sociales independientes, mientras que las empresas disponen de consultores y recursos para sustentar sus posiciones.
Según Valenzuela, funcionarios del MICI estarían impulsando la aceptación de presupuestos empresariales sin ofrecer a los reclamantes una asesoría técnica y jurídica equiparable.
“Sin estudios independientes, sin claridad presupuestaria y sin una evaluación completa de los daños, no se puede hablar de una negociación equilibrada”, afirmó, añadiendo que es inadmisible que las comunidades dependan de estimaciones y límites financieros de las propias instituciones cuestionadas.
La organización también denunció que, durante las mesas, un representante de BID Invest habría manifestado que el banco no estaba comprometido con la creación de un Fondo de Inversión Social, y que posteriormente el MICI propuso sustituirlo por la ejecución de obras sociales aisladas, decisión que consideran unilateral y desvirtuadora del proceso.
En cuanto a la contribución anual propuesta de 50,000 dólares para la conservación del Parque Manglares Estero Balsa, CEBAMDER la califica de insuficiente, pues equivale apenas al 0.0055 % del financiamiento sindicado de 777 millones de dólares, respaldado por 13 instituciones internacionales, y el proyecto fue clasificado como categoría A por BID Invest.
La entidad advirtió que la conservación no debe servir como escudo reputacional para eludir reivindicaciones legítimas y anunció la conformación de una alianza local, nacional e internacional para proteger los manglares, la playa y los medios de vida de las comunidades mediante vías cívicas, institucionales y jurídicas.
Finalmente, CEBAMDER reiteró su propósito de asegurar la protección del Parque Manglares Estero Balsa, la recuperación de las actividades productivas y la preservación del patrimonio natural para las generaciones venideras.


