El mandatario estadounidense, Donald Trump, comunicó este miércoles que su gobierno está dispuesto a iniciar una exploración «masiva» de petróleo, gas y minerales en la isla de Groenlandia.
En su cuenta de Truth Social, el presidente proclamó: «¡La exploración masiva de petróleo, gas y mineral se está preparando para comenzar en nuestra nueva y bella Groenlandia!», y añadió que el territorio resulta esencial para la seguridad de los Estados Unidos y de Europa.
Trump indicó que, según especialistas, las reservas de petróleo de fácil extracción que se encuentran en Groenlandia serían «mucho más grandes que casi las de cualquier territorio en cualquier lugar del mundo».
Más allá del potencial energético, el presidente consideró que, desde la óptica de la defensa y la ofensiva, tanto para EE.UU. como para Europa, Groenlandia representa un punto estratégico sin rival.
En otro mensaje escribió: «Cualquier ataque futuro sobre Estados Unidos tendrá que pasar por Groenlandia, donde nuestra Defensa derribará sistemáticamente drones, misiles o cualquier otra forma de armamento todavía no concebido. ¡Nos da tiempo, localización y campo visual como ningún otro sitio en el mundo!», subrayando la ventaja táctica que ofrecería el archipiélago.
Esta declaración llega apenas tres semanas después de que Estados Unidos, Dinamarca y Groenlandia firmaran, en los márgenes de la Asamblea General de la ONU, un acuerdo de seguridad motivado por las recientes amenazas de Trump de invadir la isla ártica.
El documento fue suscrito en una ceremonia en la que participaron el propio Trump, la primera ministra danesa Mette Frederiksen y el primer ministro groenlandés Jens‑Frederik Nielsen.
El tratado concede a EE.UU. una presencia militar permanente en la zona, impide el acceso a Rusia y China, y al mismo tiempo respeta la soberanía de Dinamarca sobre el territorio autónomo, así como el derecho de autodeterminación de Groenlandia.
Durante su primer mandato (2017‑2021), Trump ya mostró interés por la isla; a principios de este año generó fuertes tensiones con Groenlandia, Dinamarca y aliados de la OTAN al insinuar la posibilidad de una invasión militar.


