San Salvador.- El mandatario Nayib Bukele declaró este miércoles que El Salvador avanza para ser la nación más segura del planeta, aludiendo a la caída de los índices criminales desde que, en marzo de 2022, se instauró un régimen de excepción para enfrentar a las pandillas.
«Aunque ya registramos niveles de criminalidad históricamente bajos, seguimos bajándolos. Estamos encaminados a ser el país más seguro del mundo», escribió Bukele en X.
Esa publicación en inglés respondió a un usuario que compartió un gráfico donde indicaba que la tasa de homicidios hasta octubre era de 0,97 por cada 100.000 habitantes, con 48 víctimas. Bukele no confirmó ni refutó la cifra de forma directa.
De acuerdo con la Fiscalía General de la República, el país registró 49 homicidios hasta agosto pasado, mientras que en 2025 el total anual alcanzó los 82 casos.
No obstante, las autoridades no consideran homicidios las muertes de presuntos delincuentes en enfrentamientos con fuerzas de seguridad, los asesinatos perpetrados por particulares, los restos hallados en fosas clandestinas ni los fallecidos bajo custodia estatal.
Recientemente, la ministra de Relaciones Exteriores, Alexandra Hill, informó ante la ONU que El Salvador ha mantenido la tendencia a la baja de la violencia, que en 2015 llegó a 103 homicidios por cada 100.000 habitantes y descendió a 1,3 en 2025.
Al asumir la presidencia a mediados de 2019, el país ya había reducido los asesinatos a aproximadamente 50 por cada 100.000 habitantes.
«Por ello, mi país se ha convertido en un modelo a seguir para aquellas naciones que padecen problemas similares», sostuvo en su intervención ante la Asamblea General de la ONU.
El estado de excepción, aprobado por la mayoría legislativa a solicitud del presidente, ha generado más de 93.000 detenciones, más de 6.000 denuncias por presuntos atropellos a derechos humanos y alrededor de 570 fallecimientos de internos.
Según el Ejecutivo, dicha medida ha sido determinante para la disminución de homicidios y la contención de la violencia de las pandillas.
Bukele ha comparado el régimen con una quimioterapia que combate el «cáncer» de la violencia pandillera, la cual, según él, está en «remisión».
«El cáncer está en remisión; el organismo no sufre su efecto, pero persisten células cancerígenas. Si suspendemos la quimioterapia (el estado de excepción), el cáncer volverá», declaró en una conferencia el lunes.


