Santo Domingo – Los temblores que se registraron el sábado 26 y el domingo 27 de septiembre en gran parte del territorio nacional recuerdan que nuestro planeta está en constante movimiento y que, día a día, miles de sacudidas imperceptibles ocurren sin que la gente lo note.
Estos temblores son producto de desplazamientos de las placas tectónicas, pero también pueden originarse por fenómenos naturales y factores externos como el oleaje, el viento o la actividad humana; todos ellos son captados de forma permanente por los equipos sismológicos instalados en la isla.
En cuanto a la intensidad, los sismos con una magnitud inferior a 3.0 grados en la escala de Richter normalmente no se perciben, mientras que a partir de 4.0 grados la mayoría de la población los siente claramente.
Los llamados microsismos, con valores menores a 2.0 grados, se generan continuamente en todo el planeta pero solo los detectan instrumentos de alta precisión. Entre 2.0 y 2.9 se consideran temblores muy débiles y rara vez son notados, y entre 3.0 y 3.9 pueden ser percibidos por algunas personas dentro de sus hogares, aunque sin generar alarma ni daños.
Cuando la magnitud supera los 4.0 grados, el movimiento se hace evidente para la mayoría, provocando ligeros desplazamientos de objetos y ruidos en las construcciones; en el rango de 4.0 a 4.9 los daños suelen ser escasos y de baja gravedad.
El Centro Nacional de Sismología de la Universidad Autónoma de Santo Domingo informó que el sábado se registró un sismo de 4.3 grados con epicentro en Guerra, provincia de Santo Domingo.
El domingo, otro temblor alcanzó los 5.6 grados en Ramón Santana, San Pedro de Macorís, con profundidades de 113.3 km y 95.7 km respectivamente; al estar relativamente cerca de la capital, ambos eventos fueron ampliamente sentidos por los sanlorenzanos.
En su portal web, la entidad publica la actividad sísmica nacional, detallando magnitud, profundidad, ubicación y hora de cada evento, y marca como “sentidos” aquellos que la ciudadanía reporta.
Para ilustrar, este lunes se contabilizaron 10 sismos en distintas zonas del país, con magnitudes entre 1.9 y 3.0, ninguno de los cuales ha sido registrado oficialmente como percibido por la población.
Las autoridades de protección civil aconsejan, ante cualquier temblor, mantener la calma, alejarse de ventanas y objetos que puedan caer, refugiarse bajo una mesa o estructura resistente y evitar el uso de ascensores.


