Un autobús que transportaba a un grupo de menores se salió de la calzada y descendió unos 30 metros por un barranco en la isla de Fogo, dejando al menos 25 muertos y decenas de heridos.
El siniestro se registró la noche del sábado 5 de septiembre, en la vía que une Chã das Caldeiras con Campanas, dentro del municipio de São Filipe, y la zona donde quedó el vehículo resultó de acceso complicado, lo que dificultó las operaciones de rescate iniciales.
Las primeras cifras anunciadas por las autoridades señalaban 18 fallecidos; sin embargo, a medida que avanzaron los trabajos de auxilio y se trasladaron más heridos al centro hospitalario, la cifra se elevó a 25 víctimas mortales, confirmada por las autoridades locales al amanecer del domingo.
La Policía Nacional, junto a peritos de tránsito, abrió una pesquisa para esclarecer las razones por las que el conductor perdió el dominio del vehículo. Hasta el momento no se ha emitido una causa oficial, por lo que se están revisando las condiciones de la carretera, el estado mecánico del autobús y otros factores que permitan reconstruir los últimos momentos del trayecto.
Los pasajeros regresaban de una excursión a Chã das Caldeiras; la mayoría eran estudiantes de secundaria provenientes de distintas comunidades de la zona, acompañados por algunos familiares.
Autoridades del sector educativo precisaron que la salida no había sido organizada por las instituciones escolares. El conductor, quien habitualmente realizaba este tipo de traslados durante el año lectivo, también formó parte de los fallecidos.
Los equipos de emergencia laboraron durante varias horas debido al terreno accidentado, mientras los heridos eran trasladados al Hospital Regional São Francisco de Assis, ubicado en São Filipe.
El centro hospitalario informó haber recibido a 19 niños y adolescentes, ocho mujeres y 11 hombres, cuyas edades oscilan entre los seis y los dieciséis años, todos con lesiones de distinto tipo, predominando politraumatismos y daño en extremidades.
De los atendidos, cinco personas fallecieron después de ingresar a urgencias con traumatismos craneales graves. En la unidad de cuidados intensivos permanecen cuatro pacientes con lesiones severas en la cabeza y al menos dos adolescentes cuyo estado se considera de alto riesgo.
Ante la magnitud del hecho, se movilizó personal médico adicional desde la capital, incluyendo un equipo multidisciplinario de cirujanos, neurocirujanos, ortopedistas y otros especialistas, y se contempla la posibilidad de derivar a algunos pacientes al Hospital Universitario Dr. Agostinho Neto.
El trágico episodio generó una profunda consternación en la isla. El presidente José Maria Neves anunció una visita de emergencia a Fogo para acompañar a los familiares y supervisar las acciones adoptadas. Asimismo, se ordenó la creación de un gabinete de apoyo psicológico para los afectados, con profesionales que brindarán acompañamiento durante los próximos días.


