El comandante del Ejército de los Estados Unidos, Dan Driscoll, presentó su renuncia en el día de hoy después de varios meses de fricción con el secretario de Defensa Peter Hegseth, según informaron diversas fuentes periodísticas.
Un importante diario económico informó que Driscoll dejaría su cargo, citando a la portavoz de la Casa Blanca, Anna Kelly.
Se mencionó que tres fuentes familiarizadas con la situación corroboraron la información, y una de ellas coincidió con el motivo señalado por el diario para su salida.
Durante su gestión, Driscoll fue elogiado por impulsar la agenda del presidente Donald Trump para devolver la fortaleza al Ejército, liderar operaciones militares sin precedentes, reenfocar la preparación y la letalidad, y contribuir en las negociaciones entre Rusia y Ucrania, entre otras acciones, según declaró Anna Kelly en un comunicado difundido por agencias de noticias.
El mismo comunicado resaltó que la decisión del secretario Hegseth de remover a numerosos generales y altos mandos provocó una fuga de cerebros dentro de la institución. Un alto funcionario confirmó posteriormente esta versión a la prensa.
Se especuló que Driscoll podría haber permanecido en su puesto hasta las elecciones de medio término y, luego, incorporarse a la campaña del candidato a la vicepresidencia, J.D. Vance, a quien se describió como un estrecho aliado.
El 22 de agosto, el diario económico señaló que Driscoll planeaba abandonar la jefatura del Ejército antes de que concluya el año, señalando que se había mudado de la residencia oficial en la Base Conjunta Myer‑Henderson Hall, Virginia, a un apartamento más pequeño en Carolina del Norte.
El informe también indicó su descontento por la destitución sin explicación del general Randy George, jefe del Estado Mayor del Ejército, ocurrida en abril 2026; la vacante está siendo cubierta de forma interina por el general Christopher LaNeve mientras el presidente nombra un sucesor. Además, el 27 de agosto, dos fuentes afirmaron que Hegseth consideraba seriamente reemplazar a Driscoll por su propio portavoz y asesor, Sean Parnell, una vez formalizada la renuncia.


