El presidente salvadoreño, Nayib Bukele, declaró que el despliegue de su país en territorio haitiano tiene como finalidad liberar con vida a cuatro aerotécnicos de su nación, quienes se encuentran bajo el control de bandas criminales, y advirtió que los culpables del rapto recibirán una reacción.
El mandatario puntualizó que la operación cuenta con los permisos necesarios tanto a nivel nacional como internacional, y desmintió cualquier intención de su gobierno de ocupar o ejercer dominio alguno sobre el territorio haitiano.
En sus palabras, Bukele subrayó que El Salvador no se presenta como una fuerza invasora ni persigue intereses económicos o políticos en la isla caribeña.
«Nuestra intención es una misión de rescate para nuestros cuatro aerotécnicos. Nuestro objetivo es rescatarlos con vida», manifestó.
Bukele advierte que las pandillas recibirán una respuesta
El jefe de Estado explicó que los cuatro técnicos estaban realizando labores humanitarias de evacuación médica cuando fueron capturados por las pandillas.
Por ese motivo, sostuvo que los trabajadores no constituían un objetivo militar legítimo y cuestionó la decisión de las pandillas de convertirlos en blanco de sus actos.
Asimismo, advirtió que su gobierno tomará medidas contra los responsables del secuestro y señaló que los grupos delictivos también mantienen a la población haitiana bajo presión.
El Salvador compara la situación de Haití con su pasado de violencia
Bukele trazó un paralelismo entre la crisis que atraviesa Haití y los años de violencia que vivió El Salvador a causa del control de las pandillas.
Según explicó, los grupos armados haitianos mantienen a numerosas comunidades bajo amenazas, restringen la movilidad de sus habitantes y condicionan la actividad comercial.
El presidente describió un escenario donde la gente teme salir de sus casas, mientras las pandillas imponen limitaciones y exigen pagos a quienes quieren desarrollar negocios.
«Más o menos el infierno que vivió El Salvador, es el infierno que vive Haití», afirmó.
No obstante, reconoció que existen diferencias entre ambos países en cuanto a tasas de homicidios y a las dificultades que enfrenta su población.
Bukele descarta intereses sobre los recursos de Haití
El dirigente dejó claro que la intervención salvadoreña no persigue beneficios económicos ni busca influir sobre los recursos naturales de Haití.
En ese sentido, aseguró que las fuerzas cumplirán el mandato asignado y abandonarán el territorio una vez concluida la operación.
«Vamos a llegar a cumplir nuestra misión y luego nos vamos a ir como vinimos, sin nada», declaró.
Además, Bukele reiteró que su país no tiene interés en controlar Haití, apropiarse de sus riquezas ni permanecer allí después de lograr el rescate.
El mensaje de Bukele al pueblo haitiano
El presidente también puntualizó que la operación no está dirigida contra los ciudadanos de Haití, a quienes describió como un pueblo hermano.
Explicó que las acciones se centran en los grupos armados que mantienen bajo amenaza a la población y que, según sus palabras, han causado sufrimiento a numerosas familias.
Finalmente, expresó su esperanza de que las próximas generaciones haitianas recuerden la participación de El Salvador como una ayuda ofrecida en un momento crítico, sin exigir nada a cambio.
«Vinieron a rescatar a su gente, pero de paso nos ayudaron, y nos ayudaron sin pedir nada a cambio», señaló al referirse a cómo espera que Haití conserve la memoria de esta misión.


