El ministro de Defensa, teniente general Carlos Fernández Onofre, declaró que las Fuerzas Armadas dominicanas están inmersas en un proceso de transformación institucional, operativa y logística que no tiene precedentes en los últimos sesenta años, lo que ha permitido alcanzar niveles históricos de seguridad tanto en la zona fronteriza como en todo el territorio nacional. Asimismo, subrayó los importantes avances logrados en tecnología, equipamiento, infraestructura y bienestar del personal militar durante los últimos años.
Según las directrices emanadas del Poder Ejecutivo, la presencia de efectivos en la línea limítrofe se ha incrementado de forma notable, alcanzando ahora los 11,000 soldados dedicados al patrullaje y la vigilancia constante de la frontera.
En materia de infraestructura de contención, informó que ya están operativos 54.5 kilómetros de verja perimetral inteligente y que se añadirán próximamente 13 kilómetros más, además de 14 kilómetros en el sector estratégico de Jimaní. Asimismo, adelantó que en diciembre se inaugurará un tramo continuo de 38 kilómetros de muro que conectará Manzanillo con Capotillo, obra que incorpora los puentes recién construidos en Manzanillo, La Vigía y Don Miguel.
El alto oficial destacó que la frontera ahora dispone de iluminación solar de larga duración y de una red de fibra óptica que interconecta la verja con el Ministerio de Defensa y el Centro de Comando, Control, Comunicaciones, Computadoras, Ciberseguridad e Inteligencia (C5i). El sistema de vigilancia se refuerza con cámaras inteligentes en las torres de control, patrullaje aéreo permanente mediante aeronaves Duluth, unidades navales en las costas norte y sur, y drones autónomos operados desde el C5i, los cuales aseguran monitoreo 24/7 con una efectividad superior al 90 % en la detección de actividades ilícitas.
Respecto a la renovación de equipos, señaló que en los últimos seis años se han incorporado más de 1,400 vehículos a las filas militares, entre ellos 21 unidades blindadas Uro Vamtac, camiones, camionetas de patrullaje y armamento especializado como lanzadores de granadas.
El ministro puntualizó que todas estas acciones se rigen por planes de seguridad y defensa estrictamente estructurados, diseñados para anticipar escenarios, optimizar la capacidad de respuesta interinstitucional y garantizar el orden constitucional frente a cualquier eventualidad, desde fenómenos naturales hasta amenazas a la seguridad ciudadana, en coordinación con la Policía Nacional.
En el plano del desarrollo institucional, anunció la ejecución del programa de remozamiento y construcción de instalaciones militares más ambicioso de la historia nacional, abarcando desde Montecristi hasta Cabo Rojo. Actualmente se están llevando a cabo 32 proyectos simultáneos, entre los que se incluye la creación del Tercer Batallón de la Séptima Brigada en Puerto Plata y la elevación a batallón de la compañía histórica de Montecristi, con el objetivo de potenciar la capacidad operativa de la zona.
En cuanto al bienestar de los soldados, destacó que el salario base de un soldado raso, que en julio de 2020 era de 9,500 pesos, supera ahora los 30,000 pesos, mientras que los oficiales de mayor rango también han visto dignificado su ingreso. Además, el seguro médico militar se ha elevado del plan básico al máximo, ofreciendo una cobertura de hasta 5 millones de pesos para enfermedades catastróficas y acceso a clínicas privadas en todo el país, complementado con una modernización sin precedentes de los hospitales militares enfocada en la salud preventiva de los militares y sus familias.
«En ningún otro momento la frontera ha estado tan bien custodiada como al día de hoy», concluyó el ministro de Defensa.


