El presidente Luis Abinader manifestó este lunes que la frontera dominicana goza del nivel más alto de protección y advirtió que el Estado no aceptará la presencia de grupos criminales haitianos a menos de veinte kilómetros del territorio nacional, como medida preventiva para salvaguardar la soberanía, la paz y la seguridad.
El mandatario puntualizó que, pese a la profunda crisis de seguridad que atraviesa Haití, no se registra una amenaza mayor para la República Dominicana, gracias al reforzamiento de la vigilancia fronteriza, la modernización y equipamiento de las Fuerzas Armadas y la actuación de fuerzas internacionales que frenan el avance de las organizaciones delictivas en el vecino país.
“Nunca la inestabilidad de Haití ha pasado a nuestra frontera, ni siquiera cercana a ella… Actuaremos en coordinación con el gobierno de Haití, pero no vamos a permitir esas bandas a menos de 20 kilómetros de la frontera”, declaró el jefe de Estado.
Abinader recordó que se ha incrementado considerablemente el número de efectivos y de vehículos blindados de las Fuerzas Armadas dominicanas, se ha potenciado la vigilancia mediante drones, se han ampliado los recursos aéreos y navales, y se ha reforzado la capacidad de inteligencia militar.
Bandas haitianas no han avanzado hacia la frontera dominicana
En la presentación sobre la seguridad en Haití, el ministro de Defensa, teniente general Carlos Antonio Fernández Onofre, indicó que, aunque las pandillas dominan al menos el setenta por ciento de Puerto Príncipe y de corredores logísticos estratégicos, los desplazamientos de la población se concentran hacia el oeste del país y no hacia los pasos fronterizos con la República Dominicana.
El oficial añadió que se mantiene una monitorización permanente en Jimaní y Elías Piña, y señaló que, cerca de la frontera, operan al menos dos grupos de autodefensa haitianos que protegen sus comunidades y dificultan cualquier intento de movimiento hacia territorio dominicano.
Asimismo, Fernández Onofre afirmó que, según la inteligencia, no se detecta presencia de bandas criminales organizadas en la zona norte de Haití, en particular en Juana Méndez, localidad limítrofe con Dajabón.
«Para la República Dominicana la prioridad en este momento es anticipar sus posibles efectos, mantener la capacidad de respuesta fronteriza y preparar decisiones basadas con indicadores verificables y escenarios prospectivos», subrayó.
Por su parte, el ministro de Relaciones Exteriores, Víctor «Ito» Bisonó, explicó que la República Dominicana no forma parte de operaciones militares directas contra las pandillas haitianas, en cumplimiento de los principios que rigen las misiones de paz de la ONU y para evitar cuestionamientos de parcialidad, riesgos de involucramiento directo y posibles escaladas regionales.
No obstante, informó que el país sigue colaborando logísticamente con el Grupo de Supresión de Pandillas (GSF) aprobado por la ONU, facilitando el tránsito y despliegue de contingentes internacionales, apoyando evacuaciones médicas, autorizando operaciones aéreas humanitarias, permitiendo el paso de cargamentos de sangre y suministros, y contribuyendo al traslado de equipos militares destinados a la misión.
En la actualidad, alrededor de 2,181 efectivos internacionales están operando en Haití, y la meta es alcanzar aproximadamente 5,500 integrantes en los próximos tres meses.
Abinader recordó que, desde septiembre de 2021, ha llevado a cabo una gestión diplomática activa ante la ONU y otros organismos internacionales para alertar sobre el deterioro de la seguridad en Haití y solicitar una respuesta conjunta de la comunidad internacional.
Dirección de Prensa del Presidente.


