Ali Abdollahi, jefe del Estado Mayor de las Fuerzas Armadas de Irán y comandante del Cuartel General Central Khatam al-Anbiya, declaró que el paso de Ormuz sigue totalmente cerrado y bajo dominio de las fuerzas militares de su nación.
El anuncio tuvo lugar el 27 de octubre de 2026 a las 03:22, luego de una inspección a las unidades desplegadas a lo largo de la costa del estrecho, según fuentes periodísticas.
En sus palabras a los medios, Abdollahi precisó que tanto las tropas terrestres como los elementos navales del Cuerpo de la Guardia Revolucionaria Islámica (CGRI) controlan las costas del golfo Pérsico, las islas adyacentes y esa vía marítima estratégica.
El alto mando desestimó las declaraciones del presidente estadounidense Donald Trump, quien había afirmado que el estrecho estaba abierto, y sostuvo que la zona continúa bajo la vigilancia de las Fuerzas Armadas iraníes.
Asimismo, advirtió que cualquier embarcación que intente cruzar el paso fuera de los corredores establecidos por Teherán podría comprometer su seguridad y resultar dañada.
Abdollahi agregó que las unidades posicionadas en el golfo Pérsico, en las islas, en el estrecho de Ormuz y a lo largo de la costa del mar de Omán están en máxima alerta y equipadas con armamento de última generación.
El estrecho de Ormuz constituye una ruta esencial para el transporte mundial de petróleo, gas y otras mercancías; cualquier interrupción en su tránsito podría repercutir en los mercados energéticos y el comercio internacional.
Conforme al balance oficial de Irán, el 28 de febrero Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra contra el país, lo que provocó que Teherán respondiera con ataques contra territorio israelí y contra instalaciones identificadas como militares estadounidenses en naciones árabes.
El 18 de junio, Washington y Teherán firmaron un memorando de entendimiento en Islamabad y comenzaron negociaciones que, más adelante, fracasaron debido a desacuerdos vinculados a la navegación por el estrecho de Ormuz.


