El mandatario estadounidense Donald Trump reiteró este martes una amenaza contra Irán, declarando: «Esperen a ver lo que le haremos a Irán. Vamos a darles una buena lección. Porque ya basta. Ya, saben, estamos hartos».
Estas agresivas declaraciones aparecen mientras las conversaciones entre Washington y Teherán se encuentran paralizadas. Un reporte del 29 de septiembre indicó que los intentos de mediación liderados por Qatar para impulsar un avance diplomático no lograron avances, pues ambas partes se mostraron reacias a ceder.
Frente a ese estancamiento, el jefe de la Casa Blanca insinuó en varias oportunidades la posibilidad de intensificar el uso de la fuerza militar contra la República Islámica, llegando incluso a sugerir la “aniquilación de Irán” como única vía para restablecer la estabilidad mundial, según una entrevista publicada el 1 de octubre.
Sin embargo, en un encuentro con la prensa el 3 de octubre, el presidente dejó entrever que decidirá personalmente el próximo paso de EE.UU. respecto al conflicto iraní. Aseguró que Irán está “diezmado” y que la decisión recaerá entre “la vía fácil o la vía difícil”, enfatizando que él tomará esa determinación.


