El Estado de la Ciudad del Vaticano está a punto de presentar, por primera vez en su historia, una producción cinematográfica para que sea evaluada por la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas.
Se trata de un corto documental de 39 minutos, bajo la dirección de Lia Beltrami y Ali Aksu, que será exhibido en Los Ángeles mientras su equipo culmina los trámites necesarios para inscribirlo en la competición de los premios Oscar.
La proyección pública está programada del 18 al 24 de septiembre en el Lumière Music Hall, ubicado en Beverly Hills, y a partir del 16 de ese mismo mes se iniciarán los pasos para someterlo a la categoría de Mejor Cortometraje Documental; de lograrse, marcaría la primera participación de una obra producida por el Vaticano en los 97 años de existencia de los Oscar.
Para ser elegible, la pieza debe cumplir con los requisitos establecidos por la Academia y ser valorada dentro del proceso de nominación. En caso de alcanzar la lista de finalistas, el corto no representará oficialmente al Estado Vaticano, a diferencia de los filmes presentados por países en la categoría de Mejor Película Internacional, pues los cortometrajes no requieren aval gubernamental.
El relato se centra en Giacomo, un italiano que padece la distrofia muscular de Duchenne, y muestra su vida tras la muerte de su hermano Mattia, quien también sufría la misma enfermedad.
Según la sinopsis oficial, Giacomo confronta las limitaciones impuestas por su condición, pero encuentra apoyo en su comunidad y en el paisaje de los Dolomitas, escenario donde transcurre la historia; a pesar de sus problemas de salud, logró convertirse en catequista y sostuvo dos encuentros directos con el papa Francisco.
Durante el Jubileo de la Comunicación, se realizó una proyección privada del documental, en la que se presentó a Giacomo, entonces de 21 años, junto a sus familiares y amigos.
El corto también ilustra la vinculación del joven con la Santa Sede y sus reuniones con el pontífice de origen argentino; en una entrevista, Giacomo recordó: “El encuentro con el Papa fue, una vez más, muy significativo, aunque no era la primera vez. Le pregunté al papa Francisco si podía enviarle más poemas, y respondió afirmativamente con un gesto de su mano. Fue muy conmovedor ver que me recordaba”.
La producción, bajo la compañía Emotions to Change de Lia Beltrami, contó con la colaboración de los canales de información de la Santa Sede, lo que garantiza una estrecha relación entre el documental y la estructura comunicativa del Vaticano.
Paolo Ruffini, a cargo del Dicasterio para la Comunicación del Vaticano, avaló la iniciativa de presentar el corto ante la Academia, afirmando: “La historia de Giacomo merece ser conocida por todos”.
La ceremonia de los premios está programada para el 14 de marzo de 2027, mientras que la lista de nominaciones será anunciada el 21 de enero.


