Euclides Sánchez, ingeniero y exsenador de La Vega, integrante de la Dirección Política de la Fuerza del Pueblo, declaró que la oposición debe articular una coalición para los municipales de 2028 y acusó la existencia de “mafias en licitaciones” dentro de varias entidades estatales, donde ingenieros y empresas habrían negociado con funcionarios.
El político también criticó la última convención del PRM, señalando que la Secretaría General quedó en manos del hijo de Carolina Mejía, sin experiencia previa, solo por su linaje como nieto de Hipólito Mejía y descendiente de la alcaldesa del Distrito Nacional.
Estas observaciones fueron realizadas durante una entrevista con el periodista Héctor Herrera Cabral en el programa “De Entero Crédito”, emitido de lunes a viernes a las ocho de la noche.
Sánchez sostuvo que el contexto político obliga a los partidos opositores a dejar de lado diferencias particulares y buscar acuerdos que les permitan presentar candidaturas conjuntas en los municipios donde exista una posibilidad real de vencer al oficialismo.
Según su perspectiva, la unidad de la oposición será clave para contrarrestar al PRM en las urnas municipales y reconquistar los cargos locales que, a su juicio, están actualmente en manos de dirigentes del gobierno.
“La oposición está compelida a unirse para las elecciones municipales de 2028”, enfatizó el dirigente de la Fuerza del Pueblo, añadiendo que la construcción de una coalición debe iniciarse de inmediato y no esperar al último momento.
En cuanto a la gestión del presidente Luis Abinader, Sánchez acusó a diversas instituciones públicas de albergar “mafias” vinculadas a negocios con ingenieros y contratistas, especialmente en los procesos de licitación.
Relató que estas prácticas no se limitan a funcionarios de rango medio, sino que también involucran a personas que ocupan cargos de alta responsabilidad dentro del gobierno.
“En esta gestión del PRM hay mafias en muchas instituciones públicas”, afirmó, señalando que algunos funcionarios participan en negocios con ingenieros y empresas contratistas, sin excluir a los altos mandos.
El exsenador agregó que el desgaste que atraviesa el gobierno es tal que “no lo salva ni el médico chino”, indicando que el oficialismo tendría dificultades para recuperar el apoyo popular.
Desde su punto de vista, la oposición debe transformar ese descontento social en una propuesta electoral unificada que pueda competir eficazmente en 2028.
Recalcó la necesidad de que los partidos opositores empiecen ahora a diseñar una estrategia común, sobre todo a nivel municipal, donde las alianzas pueden determinar quién controla los gobiernos locales.
Su planteamiento vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre una posible alianza de fuerzas opositoras para los comicios municipales de 2028, lo que podría reconfigurar el mapa político de los ayuntamientos dominicanos.
Sánchez elogió al expresidente Leonel Fernández, calificándolo como “el político más preparado que tiene la República Dominicana y el Caribe”, y señaló que actualmente cuenta con más del 43 % de apoyo en las encuestas.
Declaró que Fernández representa una figura con experiencia, formación y visión de Estado, y que su popularidad está vinculada a las transformaciones impulsadas durante sus tres periodos presidenciales.
Rememoró que cuando Fernández asumió la presidencia en 1996 introdujo, según él, “un nuevo estilo de gobernar para la gente”, en una época en que trámites como la licencia de conducir o la cédula resultaban muy engorrosos.
“Leonel Fernández es el padre de la modernidad de la República Dominicana”, afirmó, enumerando entre sus logros la construcción de túneles, autopistas elevadas, carreteras, circunvalaciones y el Metro de Santo Domingo.
También destacó la Constitución de 2010 y los cambios en la administración pública como aportes significativos de sus gobiernos.
El dirigente vinculó el auge del turismo actual a las inversiones en infraestructura realizadas bajo la gestión de Fernández, diciendo: “Si hoy tenemos turismo se debe a Leonel, que construyó las principales carreteras del país”.
Según él, la expansión de la red vial conectó distintas regiones y creó condiciones favorables para actividades económicas, particularmente el sector turístico.
En otro orden, Sánchez criticó la remodelación y ampliación de la autopista Duarte, describiéndola como un “barril sin fondos”.
Señaló que se habla de inversiones entre RD$40 mil millones y RD$50 mil millones, pero no hay claridad sobre la fecha de culminación ni sobre el destino exacto de esos recursos.
Exigió que las autoridades presenten un informe detallado que incluya el monto total contratado, lo ejecutado, las empresas involucradas, las modificaciones contractuales y la fecha definitiva de finalización.
Asimismo, manifestó inquietud por el proyecto de la presa de Guaigüí en La Vega, calificándolo de crucial y pidiendo que se esclarezcan los aspectos técnicos, financieros y contractuales que, según él, aparecen “turbios”.
El exsenador también cuestionó el reciente acuerdo para un acueducto en Jarabacoa, donde, según su versión, se habría reactivado un contrato con una empresa y ya se habrían desembolsado cientos de millones de pesos.
Finalmente, exigió que se determine bajo qué condiciones se firmó dicho acuerdo, cuál ha sido la inversión realizada y el nivel de avance de la obra.


