El príncipe Harry celebra su 42.º cumpleaños el 15 de septiembre, en medio de una agenda de actividades en el Reino Unido, donde volvió junto a Meghan Markle a finales de agosto, seis años después de que ambos se retiraran de sus roles como miembros activos de la familia real británica.
Esta visita coincide con los preparativos de una nueva edición de los Invictus Games, iniciativa que él mismo fundó para brindar apoyo a veteranos militares y a personas que hayan sufrido lesiones o enfermedades durante su servicio.
Dentro de su programa, el duque de Sussex abrirá este jueves los Invictus Spirit Awards, una ceremonia de la Fundación Juegos Invictus destinada a reconocer a individuos, organizaciones y comunidades que encarnan valores como la resiliencia y el servicio.
Al día siguiente, Harry presentará INSPIRE, un proyecto educativo dirigido a niños desde la primera infancia hasta el quinto ciclo de primaria, el cual empleará historias de competidores de los Juegos Invictus para transmitir lecciones sobre el servicio, la resiliencia y la recuperación.
En esa jornada se espera que el príncipe se reúna con cerca de 200 estudiantes, participe en una asamblea escolar y juegue al pickleball junto a jóvenes y veteranos.
Su agenda también incluye la participación en los WellChild Awards, uno de los compromisos de larga data en su labor pública; como patrono de la organización desde 2007, Harry se encontrará con niños gravemente enfermos, jóvenes galardonados y sus familias, además de profesionales de la salud y cuidadores.
Posteriormente, el príncipe volverá a Estados Unidos para asistir a la reunión anual de la Iniciativa Global Clinton, que tendrá lugar en Nueva York los días 22 y 23 de septiembre.
El regreso de Harry al Reino Unido y su involucramiento en estas actividades se dan en un contexto particular para la familia real británica, ya que sus compromisos públicos continúan desarrollándose fuera de la estructura oficial de la monarquía.


