El anuncio lanzado con gran pompa hace unos días se convirtió rápidamente en objetivo de intensas críticas por parte de deportistas femeninas y de usuarios que lo acusan de sexualizar el deporte.
En el controvertido spot publicitario, la actriz aparece desnuda, cubriendo sus zonas íntimas con balones de fútbol americano, de baloncesto y otros implementos deportivos, promocionando una plataforma de predicciones deportivas para apuestas.
Según fuentes periodísticas, uno de los videos del comercial superó los 37 millones de reproducciones en apenas cuatro días. Si bien el enfoque provocador logró la viralidad buscada, también colocó a Sweeney bajo una fuerte ola de críticas.
Datos de una firma de análisis de redes sociales indican que la actriz ganó alrededor de 50 000 seguidores en los tres primeros días posteriores al lanzamiento. No obstante, el domingo perdió 136 848 seguidores y, el lunes, otros 68 000, a medida que aumentaban los cuestionamientos a la campaña. En total, más de 200 000 usuarios dejaron de seguirla en Instagram, aunque esa cifra sigue representando menos del 1 % de sus más de 25 millones de seguidores.
A pesar de la reacción negativa, Sweeney parece no darle mayor importancia a los detractores; el mismo domingo volvió a publicar fotos y videos vinculados al anuncio y compartió en sus historias portadas de la edición del Body Issue de una revista deportiva.
Varias atletas de élite expresaron su rechazo a la campaña. La nadadora australiana Ariarne Titmus, cuatro veces campeona olímpica, escribió: “No puedo describir lo enfurecida que me siento cuando veo esto”. Añadió que resulta indignante que el cuerpo de la mujer siga utilizándose como recurso publicitario. Por su parte, la surfista australiana Felicity Palmateer declaró que esos anuncios perjudican a las mujeres que practican deporte y a las niñas que desean iniciarse, enfatizando: “Queremos que se nos valore por lo que podemos hacer, no por cómo nos vemos”.


