A.B. Quintanilla III ha puesto en marcha las amenazas que había hecho de llevar a juicio a su hermana por los ingresos derivados de la música de la difunta estrella tejana.
El jueves 10 de septiembre se presentó una demanda contra Suzette Quintanilla Arriaga y su empresa Q Productions, acusándolas de incumplir el contrato y el deber fiduciario. A.B. reclama una indemnización por perjuicios financieros sin precisar monto, aunque estima que la deuda supera el millón de dólares.
En una nota publicada en Instagram la semana anterior, A.B. manifestó que emprendería acción legal contra su hermana debido a “años de situaciones acumuladas, decisiones y circunstancias”. Los archivos judiciales entregados ese mismo jueves indican que la controversia se centra en la distribución de los ingresos del legado de Selena, incluidos sus derechos musicales y de propiedad intelectual, entre los familiares.
Tras el fallecimiento de Selena en 1995, la familia Quintanilla suscribió un convenio para organizar las finanzas de su patrimonio. A.B. sostiene que dicho acuerdo le garantiza el 25 % de los ingresos generados por Q Productions, empresa fundada por su difunto padre y que ahora dirige Suzette.
El cantante afirma haber detectado, en la primavera de 2025, pocos meses antes del fallecimiento de Abraham, que no estaba recibiendo la totalidad de los beneficios a los que tenía derecho conforme al pacto de 1995. Según su versión, solicitó a Suzette el balance general de Q Productions y un detalle completo de regalías y licencias, pero ella se habría negado a entregarlos.
“El monto adeudado al demandante no puede determinarse sin una contabilidad precisa, ya que los acusados controlan información esencial sobre los activos de entretenimiento, los ingresos que generan, los gastos asociados y las distribuciones netas realizadas”, se lee en la demanda. “El demandante persigue la recuperación de daños reales dentro de la competencia del tribunal, incluyendo distribuciones pendientes, ganancias netas, intereses y demás perjuicios que se evidenciarán mediante el proceso de descubrimiento y auditoría”.
Lehrman, la semana pasada, recordó que el hermano de Selena actuó como productor y compositor de “algunas de las canciones más icónicas que ella jamás grabó”. “Desgraciadamente, no ha recibido el reconocimiento financiero que le corresponde por sus aportes”, afirmó. “Además, es beneficiario del legado, por lo que, independientemente de su rol como productor, tiene derecho a ingresos y a una contabilidad básica”.
Suzette y su representante legal no ofrecieron comentarios inmediatos a la solicitud de entrevista sobre la demanda. En un mensaje previo en Instagram, Suzette y su madre Marcella Quintanilla declararon que “Suzette no cometió ningún robo”. Añadieron: “Amamos a A.B.; es nuestro hermano y hijo. Sin embargo, el cariño no nos obliga a aceptar acusaciones infundadas ni a permanecer callados mientras se cuestiona la reputación de Suzette, la memoria de Abraham y el nombre de la familia. Defenderemos a nuestra familia, el legado de Selena y la verdad”.


