Según la cirujana oncóloga y mastóloga Mirna Santiago, una de las aplicaciones principales de la prueba genómica Oncotype DX es decidir cuáles pacientes con cáncer de mama realmente se beneficiarían de la quimioterapia, al evaluar el riesgo de recaída del tumor.
Oncotype DX examina un conjunto de 21 genes presentes en la muestra tumoral, proporcionando datos que el equipo médico puede usar para guiar la elección del tratamiento, sobre todo en casos de cáncer de mama en etapas iniciales y con receptores hormonales positivos.
Santiago aclara que esta herramienta permite reconocer a las mujeres cuyo riesgo de volver a presentar la enfermedad es tan bajo que la quimioterapia aportaría escaso o ningún beneficio adicional, evitando así exponerlas a los efectos adversos del tratamiento.
En el caso de las pacientes premenopáusicas, la interpretación de los resultados debe hacerse de forma individualizada, particularmente cuando la preservación de la fertilidad es una preocupación; la prueba se efectúa con tejido obtenido durante la cirugía o la biopsia, sin necesidad de procedimientos extra.
“Desde 2019, en República Dominicana se han identificado 300 casos con Oncotype, de los cuales el 65 % corresponde a mujeres mayores de 55 años y el 35 % a mujeres por debajo de esa edad”, puntualiza la especialista.
La oncóloga añade que, entre los casos analizados, “Oncotype DX identificó que el 85 % no requería quimioterapia para controlar el tumor, ya que la posibilidad de recurrencia era muy baja”.
Los estudios realizados en miles de pacientes han demostrado la utilidad de las pruebas genómicas para precisar cuándo la quimioterapia puede ofrecer una ventaja real y cuándo, por el contrario, puede omitirse.
A pesar de su valor en la toma de decisiones terapéuticas, Santiago señala que actualmente la prueba no está cubierta por el Sistema Dominicano de Seguridad Social; la comunidad oncológica trabaja para impulsar su inclusión y ampliar el acceso a quienes cumplen con los criterios de uso.
Para la doctora, estas tecnologías representan un paso importante hacia una oncología más personalizada, donde las decisiones no se basan solo en el diagnóstico de cáncer, sino también en las particularidades de cada tumor y el riesgo individual de recaída.
Mirna Santiago es cirujana oncóloga y mastóloga reconstructiva con experiencia en el manejo de tumores de mama, tiroides, cabeza y cuello, así como en terapia ablativa de tiroides; cuenta con más de diez años de ejercicio profesional y es miembro de la Sociedad Dominicana de Cirujanos Oncólogos.


