Santo Domingo, septiembre de 2026 – La percepción súbita de destellos luminosos, abundantes manchas que flotan en la vista o la sensación de una sombra que cubre parte del campo visual pueden ser indicios de una alteración grave en la retina. Identificar estos indicios y acudir sin demora a un especialista en oftalmología puede ser crucial para conservar la capacidad visual.
El desprendimiento de retina ocurre cuando la fina capa sensitiva a la luz situada en la parte posterior del ojo se separa de la superficie que le brinda oxígeno y nutrientes. Al perder ese contacto, la funcionalidad del tejido se ve comprometida.
“El desprendimiento de retina es una urgencia oftalmológica. Usualmente no genera dolor y sus manifestaciones aparecen de forma repentina; por eso es vital reconocerlas y no aguardar a que desaparezcan por sí solas”, aclara la Dra. Patricia Fernández, especialista en Retina y Vítreo del Instituto Espaillat Cabral.
Los signos de advertencia más relevantes incluyen:
• La aparición de una gran cantidad de puntos, manchas o líneas que parecen flotar en la visión.
• Destellos de luz, sobre todo en la zona periférica del ojo.
• Una sombra oscura o la sensación de una “cortina” que se desplaza sobre el campo visual.
• Pérdida súbita de la agudeza visual.
• Disminución de la visión lateral o periférica.
Las llamadas miodesopsias, o “moscas volantes”, son comunes y no siempre significan una amenaza. Lo que sí exige una valoración inmediata es su incremento repentino, sobre todo si se acompaña de destellos o una sombra que afecta la visión. “Ante estos síntomas, la recomendación es una evaluación inmediata; no conviene esperar al día siguiente ni atribuirlo al cansancio ocular. Cuanto antes se detecte el problema, mayores son las posibilidades de intervenir antes de que se agrave”, puntualiza la Dra. Fernández.
Si bien cualquier individuo puede sufrir un desprendimiento retinal, ciertos factores elevan el riesgo: miopía alta, traumatismos oculares, antecedentes personales o familiares de la condición, enfermedades específicas de la retina, retinopatía diabética y cirugías oculares previas, incluida la extracción de catarata.
Como medida preventiva, quienes presentan estos factores deben someterse a revisiones oftalmológicas periódicas y usar protección ocular en actividades con potencial de impacto. Además, es esencial buscar atención después de un golpe fuerte en el ojo, aun cuando al inicio no se perciban alteraciones visuales.
La Dra. Patricia Fernández concluye que conocer estas señales no debe generar miedo, sino impulsar acciones oportunas: “Si aparecen destellos, múltiples moscas volantes o una sombra en el campo visual, lo más importante es buscar atención oftalmológica inmediata. Reconocer estos cambios y actuar a tiempo puede ayudar a preservar la visión”.


