Con motivo del Día Mundial del Corazón, celebrado cada 29 de septiembre, la red Hospitalaria Hospiten invita a la ciudadanía a vigilar su presión arterial, colesterol, glucosa y peso antes de que aparezcan señales clínicas.
Santo Domingo, República Dominicana – Las patologías cardiovasculares pueden desarrollarse de forma silenciosa durante años, pero gran parte de ellas son evitables mediante medidas preventivas.
La doctora Peña, cardióloga, ecocardiografista y jefa del Servicio de Cardiología de Hospiten Santo Domingo, explicó que el infarto y el accidente cerebrovascular son, en muchos casos, la culminación de un proceso que se inicia mucho antes de la aparición de síntomas.
Según la especialista, se calcula que hasta el 80 % de los eventos cardiovasculares prematuros podrían prevenirse al controlar los factores de riesgo conocidos y tratables.
“No esperamos a que el edificio se caiga para revisar la estructura; con el corazón debe ser igual: se cuida antes, no después”, enfatizó Peña.
Recomienda a cada individuo conocer y monitorizar sus indicadores clave de salud: presión arterial, colesterol LDL, glucosa o hemoglobina glicosilada, circunferencia abdominal y peso corporal.
Las enfermedades del corazón siguen siendo una de las principales causas de mortalidad mundial. Entre los factores de riesgo que señala la experta se encuentran la hipertensión arterial, el colesterol LDL elevado, la diabetes tipo 2, la obesidad abdominal, el sedentarismo, una dieta rica en alimentos ultraprocesados, el tabaquismo y el vapeo.
Peña advirtió que muchas personas desconocen que padecen alguna de estas condiciones o abandonan el tratamiento cuando se sienten mejor.
Por eso, sugiere incorporar hábitos preventivos diarios, como disminuir el consumo de sal (cubitos, condimentos, embutidos, alimentos enlatados y comida rápida), limitar bebidas azucaradas y frituras, evitar tabaco y vapeo, dormir entre siete y nueve horas, manejar el estrés adecuadamente y mantener una rutina de ejercicio regular.
En cuanto al ejercicio, la recomendación general es acumular entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física moderada, complementados con dos sesiones de fortalecimiento muscular. “Caminar 30 minutos cinco días a la semana es una intervención potente”, puntualizó la doctora.
Hospiten también hizo hincapié en la necesidad de reconocer rápidamente los síntomas que pueden indicar un evento cardiovascular y actuar sin dilación.
El dolor opresivo, la sensación de peso, ardor o presión en el centro del pecho que persista más de 20 minutos puede señalar un infarto, sobre todo si se acompaña de sudoración fría, náuseas, dificultad para respirar, mareos o dolor que se irradie a brazos, cuello, mandíbula, espalda o epigastrio.
En mujeres, personas con diabetes y adultos mayores, los signos pueden manifestarse de forma atípica, como falta de aire, cansancio extremo o malestar digestivo, incluso sin dolor torácico clásico.
Otros indicadores de urgencia incluyen desviación súbita de la boca, debilidad o entumecimiento de un lado del cuerpo, dificultad para hablar o comprender, pérdida repentina de la visión, problemas para caminar o un cefalea intensa y repentina.
Ante cualquiera de estos cuadros, la recomendación es activar el Sistema Nacional de Atención a Emergencias y Seguridad marcando 9‑1‑1 y dirigirse a un centro con capacidad de respuesta cardiovascular, sin esperar a que los síntomas desaparezcan ni conducir por cuenta propia.
Para una valoración preventiva, Hospiten sugiere iniciar con una historia clínica completa y examen físico, y según el perfil del paciente, solicitar controles de presión arterial, perfil lipídico, glucosa, hemoglobina glicosilada, peso, circunferencia abdominal, función renal y electrocardiograma.
El centro de Santo Domingo cuenta con un modelo integral de atención cardiovascular que abarca prevención, diagnóstico no invasivo, imágenes avanzadas, sala de hemodinamia para cateterismo y angioplastia, protocolos de código infarto e ictus, cuidados intensivos y un enfoque multidisciplinario.
Este abordaje reúne a especialistas en cardiología, endocrinología, nutrición, nefrología, neurología y rehabilitación cardíaca.
“Cuidar el corazón no es un acto heroico: es tomarse la presión, hacerse los análisis, caminar, dormir bien, cumplir con el tratamiento y volver a la consulta, aunque se sienta bien. Regalarle una consulta al año es lo mínimo que podemos hacer por él”, concluyó la doctora Peña.
Hospiten es una red sanitaria internacional con más de 55 años de experiencia, presente en 20 centros médico‑hospitalarios privados en España, República Dominicana, México, Jamaica y Panamá, además de 175 centros ambulatorios bajo la marca Clinic Assist.
Fundada por el doctor [Nombre omitido], la institución atiende anualmente a más de tres millones de pacientes y cuenta con una plantilla que supera las 5 000 personas.


