Durante los ocho primeros meses de 2026, el Aeropuerto Internacional de Las Américas José Francisco Peña Gómez (AILA) registró cerca de 3.9 millones de pasajeros, lo que indica un aumento respecto al mismo periodo del año anterior.
Este movimiento confirma el dinamismo de la principal terminal aérea de Santo Domingo y evidencia una mayor afluencia de viajeros hacia destinos internacionales, sobre todo al mercado estadounidense.
Los 3.9 millones de usuarios movilizados constituyen uno de los indicadores más relevantes del desempeño del AILA en 2026, en un contexto donde las aerolíneas ampliaron tanto la cantidad de asientos como la frecuencia de vuelos a los destinos más demandados.
El crecimiento se dio en una temporada de verano marcada por una mayor conectividad aérea entre Santo Domingo y varias ciudades de EE. UU., a pesar de la retirada de operaciones de algunas compañías y de los ajustes realizados por otras.
El mercado de la zona metropolitana de Nueva York muestra la mayor expansión: la capacidad programada entre Santo Domingo (SDQ) y Newark subió un 12.5 % respecto al verano de 2025 y se sitúa alrededor de un 30 % por encima de los niveles de 2019. En cuanto a frecuencias, los vuelos programados pasaron de 1,788 en el verano de 2025 a 1,967 en 2026.
Adicionalmente, una aerolínea local triplicó su capacidad hacia Newark, lo que fortaleció la competencia y ofreció más opciones tanto a viajeros dominicanos como a pasajeros de terceros mercados que utilizan Santo Domingo como hub.
El acuerdo comercial entre JetBlue y United Airlines permite que los clientes de JetBlue compren directamente, a través de la página web y la app de la compañía, vuelos operados por United, sin modificar el canal de adquisición que tradicionalmente usaban para los vuelos a Newark.
En el conjunto del área metropolitana de Nueva York, que incluye los aeropuertos John F. Kennedy (JFK) y Newark (EWR), la oferta para el verano de 2026 se mantuvo estable frente al mismo periodo de 2025, consolidando a la región como uno de los principales mercados internacionales del AILA.
En el mercado estadounidense en general, la programación de vuelos desde Santo Domingo creció un 2.3 % respecto al verano de 2025, a pesar de la salida de Spirit Airlines y de los ajustes de capacidad de Frontier.
Si se excluye a Spirit de la comparación, el resto de las aerolíneas mostró un notable aumento de capacidad, absorbiendo gran parte del espacio que la compañía dejó vacante.
Un ejemplo claro se dio en la ruta a Fort Lauderdale, donde la capacidad liberada por Spirit fue cubierta en gran medida por otra aerolínea, resultando en un crecimiento significativo de la oferta para el verano.
Boston también experimentó un salto del 46 % en capacidad. Después de que Spirit iniciara operaciones en el invierno de 2025, la entrada de Arajet y la expansión de JetBlue permitieron que la ruta creciera 46 % durante el verano de 2026, superando ampliamente los niveles del año anterior.
Estos casos demuestran que la salida de una aerolínea de ciertos mercados no implica necesariamente una reducción inmediata de la oferta, pues otras compañías pueden ocupar esos cupos aumentando frecuencias, usando aviones de mayor capacidad o reforzando sus operaciones.
La capacidad también se ha redistribuido a otros destinos estadounidenses. American Airlines reanudó sus vuelos a Filadelfia, donde la capacidad se cuadruplicó respecto al verano de 2025, ampliando las alternativas para la comunidad dominicana y para quienes usan la ciudad como punto de conexión.
Por su parte, Arajet duplicó su oferta total hacia EE. UU., consolidando su presencia en uno de los mercados internacionales más importantes para el transporte aéreo dominicano.
Todo este movimiento de rutas y frecuencias explica el registro de 3.9 millones de pasajeros en los ocho primeros meses de 2026, superando el acumulado del mismo periodo del año pasado.
El aeropuerto se mantiene como uno de los principales puntos de entrada y salida del país y confirma la preponderancia del mercado estadounidense en su tráfico internacional.
El aumento del flujo aéreo plantea nuevos retos para las autoridades y las empresas que operan la terminal, especialmente en áreas como migración, aduanas, seguridad, manejo de equipaje, estacionamiento, transporte terrestre y atención al pasajero.
Con la tendencia de crecimiento observada hasta agosto y la mayor disponibilidad de vuelos a varios destinos de EE. UU., el AILA se proyecta cerrar 2026 con un movimiento de pasajeros superior al registrado en el periodo anterior.
En suma, los 3.9 millones de viajeros en apenas ocho meses representan una señal clara del fortalecimiento de la conectividad aérea de Santo Domingo y de la recuperación y expansión de la demanda de viajes entre República Dominicana, Estados Unidos y otros mercados internacionales.


