Nueva York, EE. UU. —
Aaron Judge volvió a tomar el campo este martes después de haber estado fuera durante 84 partidos a causa de una fractura en la costilla, pero no logró anotar un hit en la victoria de los Yankees 5-3 sobre los Rockies de Colorado.
Aunque su bate no registró ninguna impresión, el conjunto neoyorquino contó con una sobresaliente labor del lanzador abridor, quien acumuló diez ponches en siete entradas, aportando de manera decisiva al resultado.
Ese triunfo garantizó a los Yankees su 34.ª temporada consecutiva con récord positivo, un hito que refleja la estabilidad del club a lo largo de las últimas décadas.
Judge disputó su primer juego desde que se encontraba en la lista de lesionados por la fractura de costilla, la que lo mantuvo alejado de gran parte de la campaña.
En su primera aparición al bate, durante la primera entrada, se fue ponchado al intentar un swing con un corredor en base.
Más tarde, en la cuarta entrada, un elevado lo retiró, y volvió a su turno en la sexta, donde recibió un tercer strike cantado, culminando su regreso sin lograr hits.
Siguiendo el plan del cuerpo técnico, fue sustituido en el jardín derecho en la séptima entrada, una decisión pensada para ir aumentando progresivamente su carga de trabajo.
Aunque su aporte ofensivo fue nulo, su regreso constituye una noticia alentadora para los Yankees, que buscan contar con una de sus piezas claves en la recta final de la temporada.
El desempeño ofensivo del duelo estuvo respaldado por la firme actuación de Schlittler desde el montículo; trabajó siete entradas y consiguió diez ponches, limitando las oportunidades de los Rockies y manteniendo el control del juego.
Los neoyorquinos lograron una ventaja de dos carreras que les permitió dominar el encuentro hasta el último out, mientras Colorado no logró revertir el marcador.
Esta victoria también posee un peso estadístico especial, al asegurar que el equipo cerrará la campaña con un balance de victorias y derrotas favorable.
Con Judge de nuevo disponible, la dirigencia buscará manejar su retorno con cautela, manteniendo el nivel del conjunto y llegando en buena forma a la fase decisiva.
El capitán de Nueva York tiene como meta recuperar su ritmo competitivo paso a paso, mientras la escuadra sigue luchando por sus objetivos de temporada.


