Milton Ray Guevara, quien fuera presidente del Tribunal Constitucional, lanzó una advertencia sobre los graves efectos que tendría un colapso del Poder Judicial en la República Dominicana, e insistió en la necesidad de proseguir con la reforma del sistema judicial.
“Sin justicia no hay paz, democracia ni desarrollo”, declaró el jurista, quien agregó que mantiene oraciones para que una situación de esa magnitud no se materialice.
Según su criterio, uno de los mayores desafíos consiste en seleccionar a la máxima autoridad de la Suprema Corte de Justicia una persona que posea liderazgo, integridad moral y la capacidad de impulsar los cambios que, a su entender, el Poder Judicial requiere.
En este sentido, el exmandatario del Tribunal Constitucional defendió la candidatura del abogado Fernando Langa, señalando que el país precisa en la cúspide de la Corte a un jurista que se distinga por su disposición al diálogo, honradez, disciplina y compromiso con el bien común.
Guevara resaltó que conoce a Langa desde el ámbito deportivo, y aseguró que el profesional muestra organización, disciplina y habilidad para encontrar soluciones a los conflictos, por lo que su relación profesional con una persona cercana al presidente Luis Abinader no debe ser obstáculo para su posible nombramiento.
El jurista puntualizó que las responsabilidades penales y administrativas son de carácter personal, y que no corresponde limitar los derechos de Langa por sus vínculos profesionales.
Asimismo, rechazó la idea de que el presidente de la Corte deba ser necesariamente un magistrado de carrera, citando como ejemplo el modelo estadounidense y mencionando a los históricos jueces John Jay y John Marshall.
Ray Guevara también señaló que existen quejas en diversas áreas del Poder Judicial, como las jurisdicciones inmobiliaria y penal, y en la propia estructura institucional, lo que refuerza la urgencia de avanzar con la reforma.
Recordó que el presidente de la Suprema Corte también encabeza el Poder Judicial y que, además de conocimientos jurídicos y moral impecable, se requiere una fuerte capacidad gerencial para dirigir una organización que abarca varios niveles de la judicatura.
“En este momento, lo que conviene a la nación, a empresarios, obreros, iglesias y campesinos, es proseguir con la reforma del Poder del Estado”, afirmó Guevara, añadiendo que es indispensable restablecer el diálogo interno tras la reciente conmoción institucional, que incluyó una huelga casi total de jueces.
Sobre el incumplimiento de sentencias del Tribunal Constitucional, el expresidente advirtió que cuando una entidad pública no ejecuta una resolución judicial se vulnera el Estado de Derecho, y que la administración que se coloca por encima de la ley se vuelve un “Estado delincuente”.
Explicó que durante su gestión impulsó iniciativas para difundir y garantizar el cumplimiento de las decisiones del Tribunal, como diplomados dirigidos a miembros de la Policía Nacional, y recordó que la falta de acatamiento no es exclusiva de la República Dominicana, citando casos de otros países.
En cuanto al nuevo Código Penal dominicano, Guevara lo calificó como la obra legislativa más importante del gobierno de Luis Abinader después de la Ley de Seguridad Social, y subrayó que su aprobación representa un paso crucial para mantener el orden público y la convivencia.
Señaló que, según datos de su comisión, el 80 % de la población dominicana respalda el nuevo Código, aunque una parte significativa aún desconoce sus disposiciones, por lo que la comisión que él preside tiene como prioridad difundir la normativa.
Añadió que aproximadamente el 70 % del contenido del Código conserva la tradición jurídico‑francesa, y rechazó críticas que lo tildan de excesivo, insistiendo en que el debate debe basarse en información y en la consideración de las víctimas de los delitos.
Las declaraciones fueron realizadas en una entrevista concedida a un medio de comunicación, transmitida por canales de televisión para la audiencia en Estados Unidos.


