El brote actual de ébola presenta una tasa de letalidad de 48,6% y la provincia de Ituri se mantiene como el foco principal de transmisión.
Hasta la fecha se han confirmado 6.250 infecciones desde que se declaró el brote hace cuatro meses, y el último informe del Instituto Nacional de Salud Pública indica que 1.439 personas han logrado recuperarse.
En el último día se registraron 64 nuevos contagios y 25 fallecimientos, lo que incrementa el saldo acumulado de la enfermedad en el territorio nacional.
Ituri sigue concentrando la mayor parte de los casos, representando el 81,7% del total de contagios reportados.
El comunicado también señala que 30 pacientes fueron dados de alta en las últimas 24 horas, manteniendo el número de curados en 1.439, mientras continúan los esfuerzos de rastreo de contactos bajo la vigilancia de las autoridades sanitarias.
Este episodio se ha convertido en el más letal de la historia de la República Democrática del Congo, superando al brote de 2018‑2020, y se proyecta que podría incluso sobrepasar el impacto del brote de África occidental de 2014‑2016, que dejó 28.616 casos y 11.325 muertos. La RDC es vista como la nación con mayor experiencia en la gestión del ébola, tras haber enfrentado más de una docena de brotes desde 1976, año en que el virus se identificó cerca de Yambuku, a orillas del río Ébola, de donde proviene su nombre. En diciembre de 2025 el país declaró concluido otro brote registrado en la provincia de Kasai.


