Santo Domingo – El director general de la Dirección General de Aduanas, el señor Arroyo, respondió a las denuncias sobre presuntas irregularidades en el tránsito internacional de mercancías destinadas a Haití a través del territorio dominicano, indicando que la República Dominicana está obligada a permitir ese flujo por los compromisos asumidos en los tratados multilaterales de los que es parte.
Enfatizó que tanto el Convenio Revisado de Kioto de la Organización Mundial de Aduanas como el artículo 5 del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT) garantizan la libre circulación de bienes entre naciones; por tanto, bloquear esas rutas equivaldría a infringir dichos instrumentos.
Al mismo tiempo, añadió que la crisis de seguridad que atraviesa el vecino haitiano, donde autoridades locales han tomado el control de puertos y terminales, ha obligado a las navieras a descargar sus cargamentos en puertos dominicanos para transportarlos por tierra, pues no desean arriesgar sus contenedores cruzando la frontera. En palabras del propio director: “El tránsito hacia Haití se agravó y se dificultó a partir especialmente de la crisis política que ha afectado a ese país. La inseguridad que prevalece hace prácticamente imposible el”.
El tránsito por carretera dentro de la República Dominicana creció aproximadamente un 50 % respecto al año anterior, alcanzando alrededor de 3.900 contenedores operados por cerca de 100 empresas.
Ante este escenario, Arroyo explicó que se está recurriendo a los puertos de salida, donde la mercancía de tránsito se descarga y se transfiere a camiones para continuar su ruta terrestre. Sin embargo, la ausencia de infraestructura suficiente en los recintos aduaneros oficiales de Dajabón, Elías Piña, Jimaní y Pedernales obliga a utilizar almacenes privados para efectuar esas descargas.
El funcionario advirtió que, al no estar la medida contemplada en la normativa vigente, se crea una vulnerabilidad de control: en los mismos almacenes confluyen productos libres de impuestos destinados al comercio informal bajo la figura de “mercancía de libre distribución” con mercancías de tránsito internacional, cuya comercialización en territorio dominicano está prohibida.
“En la práctica, no existen las condiciones actuales para que el tránsito internacional de mercancías se dé de la manera perfeccionada como establece la ley porque no existen los recursos ni existe la capacidad inmobiliaria instalada en la frontera para que eso pueda suceder”, sostuvo.
Por ello, la autoridad aduanera anunció que, a partir del 15 de septiembre, se implementarán medidas preventivas para reducir intentos de desvío. Entre ellas, la obligatoriedad de solicitar la autorización de tránsito con al menos 24 horas de antelación, la prohibición de que cualquier contenedor salga de un centro logístico después de la 1:00 p.m., la imposición de un límite máximo de 20 contenedores por empresa, y la creación de mecanismos especiales de custodia para operaciones de alto riesgo, así como el reforzamiento del monitoreo en los principales puntos de frontera.
El titular de la DGA informó que se están investigando todas las denuncias recibidas, revisando incluso los documentos de los involucrados; gran parte del proceso corresponde a la Fiscalía, que procede con las sanciones y la persecución judicial correspondiente.
En una de las denuncias admitidas, se señaló que contenedores destinados a Haití cruzaban la frontera, retornaban ilegalmente y eran transportados de vuelta a la República Dominicana para ser vendidos en supermercados bajo la etiqueta de “productos de primera necesidad”. Tras la investigación, se constató que esas empresas incrementaron sus importaciones formales de contenedores en un 14 % y sus aportes fiscales en un 15 %, superando ampliamente el crecimiento general de la DGA, que fue del 2 %.
Aunque se desestimó la denuncia, Arroyo reconoció que el contrabando y la evasión forman parte del comercio global y que ninguna aduana del mundo puede afirmar una nulidad total. “Si yo digo que no existe ningún tipo de evasión, estaría hablando de manera ligera porque la evasión y el contrabando nacieron en el comercio mismo. En el mundo entero hay evasión y contrabando; hay personas que hacen ilícitos y nosotros no podemos afirmar rotundamente que en la Dirección General de Aduanas no existe ningún tipo de evasión. Ni lo podemos decir frente a ninguna otra institución recaudadora del Estado dominicano”, agregó.
Finalmente, el director reiteró que la DGA mantendrá una postura vigilante, investigadora y fiscalizadora para minimizar las evasiones y asegurar que el tránsito de mercancías se realice bajo los marcos legales vigentes.


