Venezuela firmó un convenio bilateral con EE. UU. orientado a reactivar y reconstruir la infraestructura clave del sector petrolero nacional, anunció la presidenta encargada Delcy Rodríguez este viernes.
Según el comunicado, el pacto incluye la participación de empresas privadas para operar diecisiete yacimientos considerados estratégicos, cuya capacidad confirmada supera los 65 000 millones de barriles, con una inversión estimada superior a los 100 000 millones de dólares y tributos esperados que superan los 209 000 millones de dólares para el erario estatal.
Rodríguez agradeció la disposición mostrada por el presidente estadounidense Donald Trump y por el secretario de Estado Marco Rubio para impulsar este proceso de entendimiento mutuo, señalando que la alianza pretende colocar al país sudamericano como una potencia energética capaz de suministrar al mercado mundial con mayor equilibrio.
“Esta medida nace del reforzamiento de los lazos entre Venezuela y los Estados Unidos y permitirá un flujo significativo de capital destinado a la recuperación y reconstrucción de la infraestructura estratégica de nuestra industria de hidrocarburos”, indicó la mandataria en su comunicado oficial.
La responsable subrayó que los efectos de esta fase impactarán directamente en la industria, la economía nacional y el entorno social interno.
Añadió que “estas inversiones no solo favorecerán la modernización de nuestro sector petrolero, sino que también impulsarán el crecimiento económico del país, la seguridad energética del hemisferio y un mayor balance en los mercados internacionales”.
El objetivo, precisó, “es avanzar hacia la consolidación de una potencia productora de energía, poniendo nuestras vastas reservas al servicio del desarrollo nacional, la generación de empleo, el aumento de los ingresos de los trabajadores y el bienestar de la población”.
“Con este acuerdo Venezuela abre una nueva etapa de recuperación, crecimiento, producción, seguridad y prosperidad para nuestro pueblo”, concluyó Delcy Rodríguez al presentar el convenio.
Por su parte, la Oficina de Control de Activos Extranjeros (OFAC), dependiente del Departamento del Tesoro de EE. UU., emitió el jueves ocho nuevas licencias generales destinadas a flexibilizar las operaciones comerciales, logísticas y de inversión extranjera en los sectores de hidrocarburos, minería y telecomunicaciones de Venezuela.
Dicha actualización normativa busca liberar transacciones financieras y operativas que estaban sujetas a restricciones dentro del marco de sanciones, creando un entorno jurídico que favorezca la dinamización de actividades estratégicas en el país, que sigue bajo cientos de medidas coercitivas unilaterales vigentes desde hace más de una década.
Tras el anuncio de viernes, el viceministro de Políticas Antibloqueo, William Castillo, calificó el convenio como “un paso más” en la estrategia diplomática que implica “pasar de una fase de agresión a una de negociación, paz y comprensión estratégica”.
En un mensaje publicado en X, Castillo Bollé sostuvo que la plena recuperación de la industria petrolera venezolana “es clave para el crecimiento de la economía, la transformación del modelo productivo y el bienestar del pueblo venezolano”.
“Venezuela está retomando gradualmente su posición como uno de los polos energéticos del planeta”, manifestó el viceministro, expresando su deseo de que este avance venga acompañado del cese total de la política sancionadora unilateral de los últimos años.
“Que este acuerdo se acompañe del levantamiento definitivo del bloqueo y de las medidas coercitivas unilaterales contra nuestro país, y de la renuncia –a partir de ahora– a la agresión como forma de relación entre ambas naciones, es mi deseo como ciudadano”, escribió.


