La controversia se intensificó alrededor del Tribunal Constitucional de Polonia tras lo que sus propios dirigentes describieron como un «golpe de Estado», mientras que en los alrededores del edificio se registraron protestas y altercados.
Este viernes la magistrada Anna Korwin‑Piotrowska exigió la suspensión inmediata de Bogdan Swieczkowski, presidente del Tribunal, y de su vicepresidente Bartłomiej Sochanski, y al mismo tiempo se autoproclamó nueva responsable del órgano, al ser una de las juezas designadas por el Parlamento actual, cuyo control está en manos de la coalición que apoya al primer ministro Donald Tusk.
El presidente de la República, Karol Nawrocki, se negó a prestarle juramento, lo que complica su situación jurídica. Ambos son considerados adversarios políticos; en las elecciones presidenciales de 2025 Nawrocki contó con el respaldo del partido conservador Ley y Justicia (PiS) y venció a Rafał Trzaskowski, candidato de la Coalición Cívica liderada por Tusk.
En cuanto a Bogdan Swieczkowski, ha ocupado altos cargos en el Ministerio de Justicia y en la Fiscalía antes de ser nombrado presidente del Tribunal Constitucional en 2024 por el entonces mandatario Andrzej Duda, quien se presentó como candidato independiente respaldado por el PiS.
Según la denuncia de Korwin‑Piotrowska, desde hace varios meses la cúpula del Tribunal impide que los jueces legalmente elegidos por el Parlamento intervengan en la revisión de los casos, lo que obstaculiza el funcionamiento del organismo. Además, señaló irregularidades en la composición de los tribunales que deciden los asuntos, indicando que ni siquiera se respeta el orden alfabético establecido para asignar a los magistrados.
Korwin‑Piotrowska argumentó que su asunción al cargo se ampara en una disposición de la legislación polaca que indica que, en determinadas circunstancias, las funciones del presidente pueden recaer en el magistrado con mayor antigüedad acumulada en cargos judiciales o de la administración pública, condición que, según ella, cumple.
El propio Tribunal Constitucional afirmó que Swieczkowski y Sochanski continúan en sus respectivos cargos, pese a la controversia.
Frente al Tribunal Supremo, decenas de manifestantes se aglomeraron para protestar contra lo que consideran una suspensión injusta de los dirigentes del Tribunal Constitucional.
En este contexto, el presidente Nawrocki, que se encontraba fuera del país, canceló su viaje a Senegal donde debía reunirse con su homólogo y representantes de la Unión Africana, y al intentar ingresar al Tribunal se topó con la resistencia de las autoridades. El expresidente Andrzej Duda culpó a la crisis de acciones deliberadas del gobierno encabezado por el primer ministro, y subrayó que restaurar el Estado de derecho es una obligación tras años de lo que describió como «…».


