Los residentes de la zona Los Puentecitos, en el sector Los Tomines, manifestaron que el policía acostado instalado está provocando problemas de tránsito, ruidos permanentes y maniobras peligrosas, por lo que exigen una revisión técnica del reductor.
Por: Juan Pablo Bourdierd
Según los vecinos, la situación se repite a diario: frenazos bruscos, ruedas que rozan el asfalto y conductores que expresan su descontento al intentar pasar por el reductor de velocidad.
Los testimonios también indican que se han producido algunos siniestros, aunque no existen datos oficiales que confirmen la cantidad exacta.
Una habitante señaló que ciertos conductores descargan su frustración contra los lugareños, pese a que la comunidad no tiene responsabilidad alguna en la construcción del policía acostado.
Los automóviles de menor altura son los más afectados; algunos conductores invaden el carril contrario o cruzan la zona en diagonal para evitar que la parte baja de sus vehículos golpee el pavimento, lo que, según los residentes, incrementa el riesgo en una vía de doble sentido.
Los constantes frenazos y los golpes al pasar por el reductor generan ruidos que perturban a las familias, incluso durante la noche, dificultando el descanso y la tranquilidad de los vecinos.
Los habitantes solicitan a las autoridades competentes que inspeccionen el policía acostado, verifiquen su cumplimiento con los requisitos de seguridad vial y evalúen la posibilidad de retirarlo o reconstruirlo con dimensiones apropiadas, de modo que siga cumpliendo su objetivo de reducir la velocidad sin ocasionar inconvenientes innecesarios.


