El 24 de septiembre los dominicanos con fervor rememoran la festividad religiosa dedicada a la Virgen de las Mercedes, considerada la Patrona de la República Dominicana.
Según fuentes periodísticas, la Virgen de las Mercedes es una advocación mariana cuyo nombre alude a la misericordia o gracia, y es reconocida por la Iglesia como protectora de los cautivos y reclusos.
Los primeros mercedarios arribaron a la isla entre 1510 y 1511, trayendo consigo la devoción a la Virgen que tuvo su origen en Barcelona, España, y que rápidamente se afianzó en el territorio.
Ya en 1495 circulaba la leyenda del llamado Milagro del Santo Cerro, en la que se afirma que la Virgen se manifestó en el sitio sagrado durante un enfrentamiento entre españoles y taínos, resguardando a los cristianos.
La advocación fue declarada Patrona el 8 de septiembre de 1615; sin embargo, fue en 1740 cuando mediante Real Cédula del rey Felipe V se oficializó el traslado de la celebración al 24 de septiembre.
Tras la Independencia Nacional de 1844, historiadores señalan que la designación oficial de la Virgen de las Mercedes como Patrona se consolidó de forma definitiva.
El profesor Juan Bosch, en su obra De Cristóbal Colón a Fidel Castro: El Caribe Imperial, analizó la manipulación de la historia religiosa durante la Conquista, cuestionando la versión que sitúa a la Virgen del lado de los opresores y describiendo la narrativa como contradictoria.
Junto a la Virgen de la Altagracia, patrona del 21 de enero, la Virgen de las Mercedes encabeza una de las devociones marianas más sentidas, movilizando a fieles de todas las regiones en diversas actividades eclesiásticas.
Los sectores más vulnerables —presos, marginados y desvalidos— depositan su esperanza en esta excelsa divinidad, y tanto en la capital como en el Santo Cerro de La Vega llegan peregrinos que, en ocasiones, desembolsan hasta mil quinientos pesos por el pasaje, mientras otros optan por caminar.
Los devotos entregan ofrendas como velas, flores, ropa para los enfermos, agua para bendecir, medallas con la imagen de la Virgen y la bandera dominicana, entre otros símbolos, que pueden adquirir cerca del santuario.
Numerosos testimonios relatan favores recibidos: recuperación de salud, la posibilidad de concebir para mujeres diagnosticadas como infértiles, así como peticiones de empleo, visas, viajes, viviendas y automóviles.
El número de seguidores crece cada año; sin embargo, algunos aprovechan la fecha para visitar a familiares y disfrutar de un día de ocio, sin participar en los actos religiosos.
Iglesias de la zona de Santo Domingo, La Vega y otras provincias organizan misas y actividades; la iglesia de Nuestra Señora de Las Mercedes, ubicada en la calle Las Mercedes de la Zona Colonial, celebra desde las 6:00 a.m. hasta las 11:00 a.m.
Una de las tradiciones más llamativas es la Procesión Tradicional, que recorre las calles acompañada por bandas musicales y el cuerpo de bomberos encabezando el desfile.
La peregrinación más numerosa se concentra en el Santo Cerro, centro de devoción del país, donde fieles de toda la nación parten desde lugares como Cabrera, Hato Mayor, Constanza, Imbert, Sabana Grande de Palenque y Pimentel, realizando novenas y festejos comunitarios antes del 24 de septiembre.
En los últimos días se han registrado hechos lamentables en distintas zonas del país, lo que ha entristecido a numerosas familias dominicanas.
Se espera que la celebración del 24 de septiembre transcurra en paz, sin excesos, y que los creyentes la compartan con sus seres queridos.


