Santo Domingo – Rafael Paz, integrante de la Dirección Política de la Fuerza del Pueblo y presidente de su bancada en el Distrito Nacional, lanzó críticas al rumbo que el Gobierno ha tomado en materia educativa, señalando que el Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil ha perdido la esencia para la que fue creado.
“Es como el INABIE, que ya no es un instituto de bienestar estudiantil, es un instituto de licitaciones de comida”, afirmó Paz, denunciando que la entidad se ha transformado en un mero gestor de procesos de compra de alimentos en lugar de velar por el apoyo integral a los estudiantes.
El dirigente sostuvo que la preocupación principal no debe limitarse a la posición que ocupa la República Dominicana frente a otras naciones de la región, sino a la evolución de sus propios resultados en comparaciones internacionales, como la última evaluación del Programa para la Evaluación Internacional de los Estudiantes (PISA).
“Lo peor no es que quedamos por debajo de países de la región. Es que retrocedimos respecto al resultado que había logrado la República Dominicana en el año 2022”, manifestó, subrayando que el país ha perdido terreno respecto a sus avances de hace dos años.
Paz cuestionó la decisión del Ministerio de Educación de tomar como referencia los indicadores de 2018, considerándola una maniobra para desviar la atención del deterioro reciente del desempeño escolar.
“El Ministerio de Educación, tratando de lanzar una bola de humo, compara los resultados con el año 2018. Pero la República Dominicana tuvo resultados en el 2022, por lo cual lo honesto es decir que retrocedimos y abrir un verdadero diálogo para ver por qué”, indicó, demandando una discusión transparente sobre las causas del retroceso.
Desde su perspectiva, es indispensable indagar las razones que han frenado la mejora de la calidad educativa, pese a los recursos asignados, y resaltó el incumplimiento de los compromisos pactados en el Pacto Educativo.
En esa línea, criticó que la ejecución del 4 % del Producto Interno Bruto destinado a educación se haya convertido, a su juicio, en un fin en sí mismo, desplazando la atención de los resultados que esa inversión debería generar.
“Ahora los ministros no son ministros de Educación, son ministros del 4 %. Es decir, se dedican a gastar el 4 % y no a mejorar la educación dominicana”, señaló, acusando a la autoridad de priorizar el presupuesto sobre la efectividad docente.
Paz añadió que los resultados de PISA deben ser el punto de partida para un debate nacional sobre la efectividad del gasto educativo, el cumplimiento del Pacto y las políticas requeridas para elevar el nivel de aprendizaje.
“Necesitamos reenfocar las prioridades del Estado para que el centro de la política educativa sean los niños y la calidad de la educación dominicana”, concluyó.


