A tan solo siete días de la llegada del pontífice León XIV a territorio uruguayo, la nación se muestra entusiasmada, adoptando como himno la pieza musical titulada ‘Una gran alegría’, creada por un conjunto de artistas locales para conmemorar el evento y reflejar el mensaje que la Iglesia desea transmitir.
«En este rinconcito de ilusiones / Se sale a diario a perseguir el sol / llevando de bandera una sonrisa / un mate y la clave del tambor», es una de las estrofas que integran la canción, la cual fue escrita por Diego Melano junto a Santiago Soares de Lima y cuenta con la interpretación de Lucas Sugo, Catherine Vergnes, Josefina Damiani, Marcos Agüero, Agustina Mas y ‘Pepe’ Crespo.
Esta composición no sólo constituye la pieza oficial para un acontecimiento histórico en Uruguay, sino que también busca transmitir un mensaje en la nación considerada la más laica de América Latina.
Melano explicó a fuentes periodísticas que su intención fue crear una canción de puertas abiertas, de modo que los católicos y los fieles que se alegran por este hecho profundo puedan identificarse, pero también aquellos que no comparten la fe y simplemente se entusiasmen por la visita de una figura espiritual de talla mundial.
Para el autor, la visita de León XIV representa una gran oportunidad de encuentro, sobre todo porque se trata de un pontífice que mantiene una relación cercana con la región y cuya llegada está prevista para el 6 de noviembre.
Según sus palabras, la presencia del papa brinda la ocasión perfecta para celebrar tanto lo que nos une como lo que nos diferencia, constituyendo, a su juicio, la mayor invitación que ha surgido de todo este proceso.
En la melodía se mezclan ritmos de candombe, murga y folklore uruguayo, acompañados de referencias visuales típicas, como el viento que recorre la rambla de Montevideo, niños jugando al balón en el campito, el desfile de tambores, los cantos de los murguistas y la tribuna que vibra al grito de gol.
Melano atribuye su facilidad para crear un estribillo pegajoso a los años de trayectoria como solista, su paso como educador junto a los Salesianos y su participación en el carnaval uruguayo, elementos que le permitieron dar forma a la pieza.
Añade que, después de escuchar la canción, la reacción esperada es que el público aplauda y quede con la melodía grabada en la memoria, pues ese es precisamente el efecto que buscaba lograr.


