El ministro de Educación comunicó que más de 23,500 docentes han obtenido certificaciones en competencias digitales y que se están evaluando herramientas de inteligencia artificial para reforzar el aprendizaje de Matemática en secundaria.
En sus palabras, resaltó los progresos y las prioridades de la transformación digital del sistema educativo dominicano, poniendo especial énfasis en la incorporación de la IA, la capacitación docente y el desarrollo de habilidades humanas esenciales para afrontar los cambios tecnológicos y económicos.
Al participar en el panel “República Dominicana 5.0: IA, desarrollo humano y educación”, organizado dentro del Congreso Internacional Humanos 5.0, De Camps describió la Estrategia Nacional de Educación Digital, la cual prevé la inserción paulatina del pensamiento computacional y la IA en los planes de estudio, el refuerzo de la infraestructura, la formación de los maestros y la definición de criterios que garanticen un uso seguro, ético y responsable de la tecnología.
En cuanto al uso de la IA para mejorar la enseñanza de Matemática, señaló que el Ministerio está ejecutando un proyecto piloto que emplea las plataformas de inteligencia artificial MagicSchool, Khanmigo y Flexi, con el objetivo de potenciar los aprendizajes en secundaria; los resultados se están analizando para determinar su efectividad, el apoyo que brindan a los docentes y la viabilidad de expandir su aplicación.
De Camps también informó que más de 23,500 educadores han sido certificados en competencias digitales a través del programa Soy Digital, lo cual forma parte de los esfuerzos por fortalecer las capacidades del personal docente frente a los retos de la transformación tecnológica.
El ministro subrayó que la adopción de herramientas digitales debe ir acompañada del fomento del pensamiento crítico, la creatividad, el razonamiento, la capacidad de analizar información, resolver problemas y tomar decisiones con criterio propio.
Asimismo, destacó la necesidad de estrechar la articulación entre el sistema educativo, las universidades y el sector productivo para responder a las competencias que demanda una economía en constante evolución.
Adicionalmente, mencionó el desarrollo de microcredenciales dirigidas a estudiantes de instituciones politécnicas en áreas como inteligencia artificial, semiconductores y manufactura avanzada, con la finalidad de alinear la formación técnico‑profesional con las exigencias del mercado laboral.
De Camps vinculó la preparación del talento humano con la meta nacional de duplicar el Producto Interno Bruto real del país para el año 2036, objetivo que requerirá mayores niveles de productividad, innovación y desarrollo de capacidades.
Por último, resaltó los aportes de la Consulta Nacional para la transformación educativa, la cual reunió perspectivas de sectores educativos, productivos, sociales e institucionales, contribuyendo a una educación más pertinente que responda a los cambios tecnológicos sin descuidar la formación integral de los estudiantes.


