SANTO DOMINGO – El partido Fuerza del Pueblo (FP) lanzó este martes una alerta sobre la profunda crisis que atraviesa la avicultura nacional, señalando que la situación pone en jaque la continuidad de cientos de granjas pequeñas y medianas, a causa del auge de las importaciones de pollo congelado, la saturación de las granjas y la ausencia de una planificación adecuada por parte de las autoridades del sector agropecuario.
El reclamo fue formulado por Modesto Reyes, integrante de la Dirección Política y secretario de Asuntos Rurales de la Fuerza del Pueblo, quien, en nombre del Subgabinete Agroalimentario y Ambiental, culpó al gobierno encabezado por Luis Abinader de la coyuntura que afecta a los productores locales y exigió acciones inmediatas para impedir el cierre de granjas y la pérdida de puestos de trabajo en áreas rurales.
Reyes detalló que, entre enero y septiembre de 2026, las importaciones de pollo crecieron un 245.8 % respecto al mismo lapso del año anterior. Además, señaló que entre 2021 y 2025 el volumen importado de carne de pollo pasó de 41,834 a 85,747 toneladas.
Según datos de la Asociación Dominicana de Avicultura (ADA), la República Dominicana produce alrededor de 23.4 millones de pollos cada mes y cuenta con una capacidad instalada de 26 millones, lo que, a juicio de Reyes, cuestiona la necesidad de seguir autorizando tantas importaciones.
El dirigente también indicó que actualmente hay una sobreoferta de más de 1.2 millones de pollos en pie, ya listos para la venta, sumado a un stock de más de 8.2 millones de libras de pollo nacional congelado. Los productores están comercializando la libra entre RD$30 y RD$31.50, mientras sus costos de producción oscilan entre RD$40.50 y RD$41.50, generando pérdidas aproximadas de RD$10 por libra, aunque los consumidores siguen pagando entre RD$80 y RD$100 por una libra de pollo fresco.
Reyes recordó que el sector avícola genera cerca de 26,500 empleos directos y 90,000 indirectos, además de mantener la actividad de más de 7,000 picadores de pollo en todo el país. El subsector aporta aproximadamente RD$60,000 millones al año y representa alrededor del 15.9 % del PIB agropecuario, por lo que su desaparición tendría graves repercusiones económicas y sociales.
El político expresó su apoyo a las demandas de la Asociación de Pequeños Productores Avícolas de Moca‑Licey (APPROAMOLI) y la Asociación de Productores Avícolas de República Dominicana (AVI.RD), al tiempo que solicitó total transparencia respecto a las importaciones realizadas a través de centros logísticos, incluido el Puerto Multimodal Caucedo. También pidió identificar a los beneficiarios de los permisos, los volúmenes importados y los controles zoosanitarios aplicados a los envíos provenientes de países con brotes aviares.
Como respuesta, Reyes presentó cinco medidas inmediatas del Subgabinete Agroalimentario y Ambiental, iniciando con la suspensión temporal de las importaciones de pollo congelado que no sean esenciales para cubrir la demanda interna, de acuerdo con la normativa legal y comercial vigente.
Propuso, además, crear una reserva estratégica mediante un programa de pignoración de tres millones de pollos congelados, sujeto a la verificación de inventarios y la disponibilidad de capacidad de almacenamiento, para asegurar el abastecimiento durante diciembre y proteger la participación de los pequeños y medianos productores.
Entre las propuestas también está restablecer la planificación concertada de la producción avícola mediante reuniones quincenales que involucren a las asociaciones de productores, el Ministerio de Agricultura, la Dirección General de Aduanas y la Dirección General de Ganadería, así como brindar asistencia financiera urgente, evaluar compensaciones por pérdidas demostradas y reajustar los créditos del Banco Agrícola destinados a los afectados.
Reyes pidió que las futuras importaciones se programen de forma pública y justificada, que se auditen las operaciones recientes y el uso de los centros logísticos, que se revisen los márgenes de comercialización y que los programas sociales del Estado prioricen la producción nacional. Asimismo, recordó que el programa de pignoración de ocho millones de libras anunciado en mayo no se ejecutó, exigiendo soluciones concretas y verificables.
Al cerrar su intervención, el dirigente subrayó que proteger la industria avícola nacional es esencial para salvaguardar el empleo rural, garantizar la seguridad alimentaria y mantener precios justos para los consumidores. En consecuencia, la Fuerza del Pueblo instó a las autoridades a establecer mecanismos permanentes de coordinación con los productores y a adoptar medidas urgentes que permitan superar la crisis que aqueja al sector.


