La soprano dominicana Natalie Peña Comas dio a conocer este martes su más reciente proyecto discográfico, titulado “Quinto Elemento: Tierra”. La obra se presenta como una amalgama entre el tradicional bolero mexicano y matices contemporáneos, incorporando también la impronta caribeña que caracteriza a la artista.
Este lanzamiento constituye la primera entrega de una serie que tomará como eje los elementos de la naturaleza; en esta ocasión, se parte de la riqueza cultural del México y su influencia en el repertorio bolerista latinoamericano. El disco contiene cinco canciones emblemáticas del acervo mexicano, que han sido reinterpretadas al mezclar ritmos actuales y toques de otras tradiciones, destacando la bachata como una de sus raíces caribeñas.
Durante la presentación, la cantante resaltó que, al combinar sus raíces con un tema muy conocido –“Sombras nada más”–, la canción logró posicionarse en el número uno de las listas pop durante dos semanas consecutivas, convirtiéndose en la pista más escuchada y la más reproducida en la radio nacional. «Hemos combinado, por supuesto, con mis raíces: con un tema muy conocido, Sombras nada más, que, gracias a Dios, hemos estado ya dos veces… dos semanas consecutivas en el número uno como la canción pop más escuchada y la más tocada en la radio nacional», explicó la intérprete.
Peña también indicó que esta producción se diferencia de sus trabajos previos al adoptar una interpretación vocal más cercana al pop y al aventurarse en el mundo del «world music». «World music es que integra elementos sonoros de otros países, que es un instrumento del… y abre una de nuestras canciones, “Esclavo y amo”, que es un bolero ranchero sumamente conocido con trompetas y mariachi», afirmó con energía.
El objetivo, según la artista, es conectar con la gama de sentimientos humanos, abordando la dualidad del amor, el desamor, la felicidad y las contradicciones que surgen en las relaciones, especialmente en una era dominada por la inteligencia artificial que aleja a las personas de su esencia. «Esta producción procura reivindicar la sensibilidad y las emociones a través de la música e invita al público a reconectar con aquello que nos define como seres humanos», concluyó.
El proyecto fue dirigido y producido por un destacado músico mexicano, reconocido por su versatilidad como pianista y acordeonista, quien contó con el apoyo de Wesley Amorim en la asistencia de producción y la asesoría creativa de Gabriela Martinez. Este productor ha colaborado con figuras como Joan Sebastian, Julio Iglesias, Marco Antonio Solís, Julión Álvarez y Jenni Rivera, participó en el álbum “Joyas Prestadas” y aportó sus talentos a bandas sonoras de Hollywood como “Coco” de Disney‑Pixar e “Ice Age: Continental Drift”.
Sobre la experiencia, el productor comentó: «Producir este EP con Nathalie ha sido sumamente enriquecedor tanto en lo artístico como en lo personal. Desde el principio, la idea fue crear un encuentro entre el canto lírico y la música popular. Su apertura y su valentía para explorar un nuevo lenguaje permitieron que ambos mundos convivieran de manera natural, sin perder la esencia de las canciones, pero aportándoles una nueva dimensión musical. Nathalie tiene una sensibilidad artística extraordinaria y una manera muy particular de interpretar la música, lo que me permitió explorar diferentes posibilidades desde la producción». Añadió además: «Para mí, producir estos temas no fue solamente grabar instrumentos o conseguir un buen sonido, sino tener una visión y saber escuchar para crear un entorno donde músicos de un nivel y una trayectoria excepcionales pudieran aportar su personalidad, su experiencia y su creatividad. Esa posibilidad de unir distintas experiencias, culturas y sensibilidades en una propuesta que tiene identidad propia, es lo que hace especial a esta producción».


