Desde la Ciudad del Vaticano, se informó que el pontífice León XIV disfrutó de una noche sin sobresaltos en el Hospital Universitario Agostino Gemelli de Roma, tras habérsele extirpado un adenocarcinoma en el pulmón derecho.
La Santa Sede anunció este miércoles que a lo largo del día se irán divulgando más datos relativos al estado de salud del pontífice.
“La noche del Papa transcurrió tranquilamente. Se proporcionará más información a lo largo del día”, señaló la Oficina de Prensa de la Santa Sede en un comunicado difundido por sus canales oficiales.
Esta intervención, realizada el martes, constituye la primera vez que León XIV ha sido hospitalizado desde que inició su pontificado; el Vaticano describió la cirugía como exitosa y afirmó que no se presentaron complicaciones.
El pontífice ingresó al Gemelli a la 13:07 hora local para someterse a una cirugía torácica videoasistida, bajo la dirección del profesor Stefano Margaritora, jefe del servicio de cirugía torácica del centro.
El procedimiento duró noventa minutos, aunque el Papa permaneció tres horas dentro del quirófano. El estudio histológico realizado durante la operación confirmó el diagnóstico de adenocarcinoma pulmonar, tal como se había sospechado en los exámenes previos.
El comunicado oficial utilizó el término “radicalidad” para describir la magnitud de la intervención, indicando que el equipo médico buscó extirpar por completo el tejido afectado. “La cirugía fue un éxito y no hubo complicaciones”, se reiteró en la nota.
Al concluir la operación, el pontífice despertó sin dificultades, permaneció brevemente bajo observación y luego fue trasladado a la habitación que ocupa en la décima planta del Gemelli.
“Al despertarse, se mostró de inmediato lúcido y orientado y, según informó a los periodistas el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, cuando regresó a la habitación, pidió la cena”, informó la agencia oficial vaticana.
Se estima que la permanencia de León XIV en el hospital será de aproximadamente una semana, tiempo durante el cual el equipo médico realizará los controles postoperatorios y el Vaticano seguirá comunicando los resultados disponibles.


