SANTO DOMINGO.— El exministro de Defensa, Sigfrido Pared Pérez, manifestó que no tiene certeza de cuál fuerza política ganará las presidenciales de 2028, pero está convencido de que el Partido Revolucionario Moderno abandonará la Casa de Gobierno, pues según su criterio la ciudadanía está harta del manejo deficiente que se ha venido ejerciendo y eso ha generado rechazo en amplios sectores.
Sus opiniones fueron expuestas en una entrevista con el periodista Héctor Herrera Cabral dentro del programa “De Entero Crédito”, transmitido por RNN Canal 27 de lunes a viernes a las ocho de la noche.
Pared Pérez describió al actual Gobierno como uno marcado por los llamados «efectos especiales», es decir, la constante publicación de iniciativas y proyectos que nunca se concretan o cuyos resultados pasan desapercibidos para la población.
En su análisis político y social, afirmó que el 2028 debe ser año de recambio, pues lo fundamental es sacar al oficialismo del poder, señalando que la gestión ha deteriorado los servicios públicos, lo que la gente percibe en su día a día.
Al referirse a la seguridad ciudadana, advirtió que la República Dominicana está viviendo un pico ascendente de delincuencia, lo que ha obligado a la Policía Nacional a aplicar una política de “mano dura”.
El exministro señaló que la reforma policial no puede depender únicamente de asesores internacionales, aunque reconoció que su aporte puede ser valioso en términos de conocimientos y experiencias.
Insistió en la necesidad de emplear “material criollo”, es decir, policías veteranos que conocen desde adentro el funcionamiento de la institución y que podrían ayudar a identificar los obstáculos que entorpecen la transformación.
Según él, esos oficiales experimentados podrían incluso revelar quiénes dentro de la fuerza se oponen a la reforma y cuáles son los factores que dificultan su implementación.
Pared Pérez sostuvo que los modelos de seguridad de Colombia, Panamá, México y otras naciones no son transferibles de forma automática a la República Dominicana, pues cada sociedad posee su propia idiosincrasia.
Cuando la criminalidad supera la capacidad ordinaria de la Policía, otras entidades del Estado, como las Fuerzas Armadas, la Dirección Nacional de Control de Drogas (DNCD) y los organismos de inteligencia, deben sumarse a las tareas de seguridad dentro de sus competencias, con el fin de restablecer el orden y reforzar la seguridad ciudadana.
En cuanto a la actuación policial, afirmó que prefiere que un delincuente pierda la vida antes que un agente resulte herido durante una intervención, explicando que un policía entrenado debe defenderse si es atacado con arma de fuego.
No obstante, reconoció la necesidad de examinar los posibles excesos cometidos por algunos oficiales, ya que esas conductas son percibidas por la población, y subrayó que la prevención debe ocupar un lugar central en la estrategia de seguridad.
Propuso que otras dependencias estatales, como el Ministerio de Deportes, diseñen programas dirigidos a los jóvenes de los barrios, ofreciéndoles alternativas y trabajando directamente con ellos.
También planteó reforzar la relación entre los comandantes regionales y los destacamentos policiales con las juntas de vecinos, clubes deportivos y organizaciones comunitarias, no para convertir a los ciudadanos en “chivatos”, sino para colaborar conjuntamente en la prevención del delito.
El exdirector de Migración llamó la atención sobre el impacto del consumo y tráfico de drogas en distintas comunidades, y advirtió que las autoridades deben prestar especial atención a nuevas formas de distribución, como el uso de servicios de delivery para trasladar sustancias ilícitas.
Criticó la respuesta estatal ante los recientes movimientos telúricos, señalando que, pese a haberse realizado un simulacro nacional coordinado por el Centro de Operaciones de Emergencias (COE) donde se enviaron alertas a los celulares, las alertas reales no se activaron, provocando que muchas personas abandonaran sus hogares y centros comerciales asustadas.
Para él, situaciones de este tipo generan frustración cuando la población observa que se anuncian mecanismos de respuesta ante emergencias, pero estos no se ponen a prueba cuando realmente se necesitan.
En el ámbito político, informó que el Partido de la Liberación Dominicana celebrará su consulta interna el próximo 18 de octubre para escoger al candidato que representará al PLD en las primarias de octubre de 2027, proceso que definirá la candidatura presidencial de ese partido para las elecciones de 2028.
Concluyó que el escenario electoral de 2028 estará marcado por la necesidad de producir un “recambio” en el poder; aunque no puede anticipar qué organización ganará, insistió en que el oficialismo actual debe salir del poder y que la oposición tendrá que definir quién encabezará la alternativa electoral.


