Más del 50 % de los pacientes que padecen enfermedades pulmonares intersticiales, también conocidas como EPID, siguen sin poder acceder a terapias, según informó la Sociedad Dominicana de Neumología y Cirugía del Tórax (SDNCT).
La presidenta de la asociación señaló que la información obtenida de las dos unidades especializadas en EPID del país muestra que actualmente se está realizando seguimiento a los casos identificados.
De ese total, 234 personas fueron catalogadas como aptas para iniciar una terapia antifibrótica; sin embargo, únicamente 99 pacientes –equivalente al 42 %– estaban recibiendo el tratamiento, mientras que 135, aproximadamente el 57.6 %, permanecían sin la medicación indicada.
La neumóloga enfatizó que la situación cobra especial gravedad en los pacientes con fibrosis pulmonar progresiva, debido a las limitaciones que enfrentan para conseguir los fármacos disponibles.
Las EPID engloban más de 200 patologías que comprometen el intersticio pulmonar; entre ellas, la fibrosis pulmonar es una de las más reconocidas.
La doctora Jorge comentó que, dentro del grupo de fibrosis pulmonar idiopática, solo una minoría estaba recibiendo pirfenidona, y que en los casos de fibrosis pulmonar progresiva apenas algunos habían iniciado nintedanib.
Advirtió que es imperativo reforzar el diagnóstico precoz y, sobre todo, mejorar la disponibilidad de los tratamientos para quienes sufren estas afecciones.
Recordó que las enfermedades pulmonares intersticiales comprenden más de 200 condiciones capaces de dañar el tejido pulmonar.
Algunas de ellas pueden avanzar hacia la fibrosis, generando cicatrices que reducen la capacidad funcional del pulmón y dificultan la respiración.
Entre los síntomas más frecuentes se encuentran una tos seca persistente y una dificultad respiratoria que empeora progresivamente, sobre todo al realizar esfuerzos.
La SDNCT subrayó que diagnosticar al paciente no basta si, después, barreras económicas o administrativas impiden iniciar la terapia de forma oportuna.
Informó que, desde 2019, funciona en el país un equipo multidisciplinario de especialistas en enfermedades intersticiales que se reúne periódicamente para evaluar cada caso, establecer diagnósticos y definir estrategias terapéuticas.
En la República Dominicana también se cuenta con unidades especializadas en el Hospital Salvador B. Gautier y en el Hospital José María Cabral y Báez.
A partir de 2025, existe un protocolo nacional para las EPID, elaborado por el equipo multidisciplinario y la SDNCT a solicitud del Ministerio de Salud Pública, con el objetivo de estandarizar la atención y optimizar tanto el diagnóstico como el tratamiento de estos pacientes.
Simposio sobre enfermedades pulmonares intersticiales.
La doctora Jorge anunció que, como parte de las acciones de educación y sensibilización, la entidad organizará el próximo sábado, de 8:00 a. m. a 5:00 p. m., un simposio titulado “Diagnóstico integral de las Enfermedades Pulmonares Intersticiales Difusas Basado en Imágenes”.
El encuentro científico se llevará a cabo en el Hotel Radisson de Santo Domingo y reunirá a neumólogos, radiólogos, reumatólogos y médicos internistas.
Explicó que el objetivo del evento es fortalecer las competencias de los especialistas para identificar estas patologías de forma temprana y promover un enfoque multidisciplinario que garantice diagnósticos precisos y estrategias terapéuticas adecuadas.
“Hoy la República Dominicana dispone de mayor conocimiento científico, unidades especializadas, profesionales capacitados y un protocolo nacional para enfrentar estas enfermedades. El reto es traducir esos avances en diagnósticos oportunos, seguimiento especializado y acceso al tratamiento que cada paciente necesita”, manifestó.
Durante el simposio se presentarán conferencias, análisis de casos clínicos, interpretación de imágenes diagnósticas y mesas redondas multidisciplinarias, con la intención de impulsar mejores prácticas para el diagnóstico y tratamiento de estas patologías.
La Sociedad puntualizó que uno de los principales logros en el manejo de las EPID ha sido reconocer que el diagnóstico no debe basarse en una única opinión clínica o prueba aislada, sino en la integración de hallazgos clínicos, radiológicos, funcionales y de laboratorio.


