Miami – Los clubes de las Grandes Ligas de Béisbol de EE. UU. están cerrando pactos verbales con menores dominicanos a partir de los 11 años, antes de que la normativa lo permita, mientras entrenadores y prestamistas se apropian de una importante porción de los bonos otorgados.
Las reglas de la liga establecen que no se puede firmar a un jugador antes de los 16 años, pero las organizaciones eluden esta restricción mediante acuerdos de palabra que, en ciertos casos, alcanzan sumas millonarias.
Según el análisis de la investigación, entre 2012 y comienzos de 2026 los equipos desembolsaron 1.042 millones de dólares en bonos a jóvenes dominicanos; expertos del sector estiman que hasta 500 millones fueron redirigidos casi de inmediato a entrenadores y prestamistas.
El estudio se centra en el prestamista dominicano Santo Caraballo, señalado como socio comercial del exjugador de los Medias Rojas de Boston, David “Big Papi” Ortiz. Caraballo no respondió a los intentos de contacto realizados por la investigación.
En una nota remitida por su abogado, Ortiz manifestó que “nunca autorizó a Caraballo a usar su nombre para ganarse la confianza de jóvenes jugadores o de sus familias”, y añadió que se distanció de él hace entre año y medio y dos años.
Un vocero de la MLB declinó ofrecer comentarios a la investigación y remitió a declaraciones previas de autoridades de la liga que abogan por una reforma del modelo dominicano.
Los clubes fichan anualmente a alrededor de 450 jóvenes dominicanos, pero menos del 10 % de ellos llegará a jugar en las Grandes Ligas, según datos de la MLB recopilados por la investigación.


