Durante los primeros ocho meses de 2026, 137 ciudadanos dominicanos que ingresaron a Estados Unidos por la frontera con México volvieron al país bajo el programa impulsado por la administración del presidente Donald Trump para facilitar la salida de migrantes en situación irregular.
Según los datos proporcionados por la Dirección General de Migración (DGM), entre enero y agosto de este año los 137 retornaron a la República Dominicana en vuelos comerciales regulares procedentes de distintas ciudades estadounidenses, mediante cartas de ruta emitidas por los consulados dominicanos.
Los migrantes optaron por el retorno voluntario tras enfrentar serias dificultades para asentarse en EE.UU., principalmente por la escasez de empleo y las condiciones económicas adversas que encontraron tras su ingreso irregular.
Quienes no se inscribieron en el programa han solicitado asilo ante las autoridades migratorias, aguardando la decisión de un juez que determinará si se les concede protección o se ordena su deportación a la República Dominicana.
En el Aeropuerto Internacional Las Américas, José Francisco Peña Gómez (AILA), los nacionales fueron conducidos a las oficinas de Migración instaladas en la terminal, donde fueron entrevistados y sometidos a los trámites correspondientes.
Una vez verificado que su regreso fue voluntario y que contaban con la documentación consular adecuada, los dominicanos fueron liberados para dirigirse a sus domicilios.
Mientras 137 dominicanos eligieron regresar por voluntad propia, las autoridades migratorias estadounidenses detuvieron y repatriaron a otros 1,512 compatriotas que habían cruzado la frontera mexicana y fueron incautados por infringir la normativa migratoria de EE.UU.
Estos 1,512 fueron enviados a la República Dominicana mediante vuelos coordinados por las autoridades estadounidenses, proceso distinto al del programa de retorno voluntario.
Las cifras ponen de relieve dos formas de regreso de dominicanos que intentaron la ruta México‑EE.UU.: la salida voluntaria y la deportación forzada tras la detención.
El flujo migratorio se intensificó durante la gestión del presidente demócrata Joe Biden, cuando la frontera mexicana registró un notable aumento de migrantes de diversas nacionalidades.
Para muchos dominicanos esa vía se convirtió en una alternativa para buscar mejores oportunidades económicas en EE.UU.; sin embargo, la falta de empleo, la incertidumbre sobre su permanencia y el endurecimiento de los controles migratorios han llevado a varios a decidir regresar a su tierra.
Los 137 retornos voluntarios y los 1,512 deportados hasta agosto de 2026 evidencian la magnitud que sigue teniendo el fenómeno de la migración irregular a través de la frontera mexicana.


