El exdiputado de Santiago Rodríguez, Papo Fernández, sostuvo que la construcción de la carretera que uniría Sabaneta (Santiago Rodríguez) con Sabaneta (San Juan) es una obra esencial para optimizar la comunicación terrestre entre el Cibao y el Sur del país.
En una entrevista telefónica concedida a fuentes periodísticas, Fernández planteó la incongruencia de que dos poblaciones separadas por menos de 100 kilómetros tengan que recorrer cerca de mil kilómetros ida y vuelta para comunicarse por vía carretera, interrogando: “¿Cómo puede existir en una isla de 48 mil kilómetros cuadrados dos pueblos que estén a menos de 100 kilómetros de distancia y tener que hacer un trayecto de alrededor de mil kilómetros ida y vuelta?”.
Según su criterio, la nueva vía Sabaneta‑Sabaneta reduciría de forma significativa los desplazamientos entre ambas provincias, lo que conllevaría a un menor consumo de combustible y a la disminución de los costos vinculados al transporte.
Fernández catalogó la oposición total a la obra como una “necedad” y recordó que varias carreteras dominicanas atraviesan o bordean áreas de alto valor ambiental, argumentando que la infraestructura vial no tiene por qué implicar la destrucción de recursos naturales.
Citó como precedentes la carretera que conduce a Samaná, cuyo trazado pasa cerca de Los Haitises, los caminos que enlazan con Constanza y Valle Nuevo, y la autopista Duarte en sus proximidades a Loma Miranda, enfatizando que el progreso y la mejora de la calidad de vida pueden coexistir con la preservación ambiental.
El excongresista subrayó que gran parte del recorrido propuesto ya existe como un camino de tierra frecuentado por motocicletas y vehículos de doble tracción; por lo tanto, solo sería necesario pavimentarlo de manera profesional. Aseguró que, de acuerdo al plano defendido por el comité promotor, “esa carretera no tiene que tumbar un solo pino”.
Indicó que el comité a favor de la carretera, integrado por representantes de Santiago Rodríguez y San Juan, lleva años trabajando en el proyecto y también en acciones de conservación. Además, sostuvo que la vía facilitaría la respuesta a incendios forestales, citando como ejemplo el siniestro ocurrido en el entorno del Parque Nacional José Armando Bermúdez, donde la existencia de caminos permitió movilizar personal y equipos con mayor rapidez.
Fernández reconoció la legitimidad de las organizaciones ambientalistas y afirmó que su labor es necesaria, pero señaló que la protección debe armonizarse con las necesidades de las comunidades. Criticó que ciertos grupos concentren sus esfuerzos en proyectos específicos mientras, a su juicio, existen problemas como la degradación de playas y la contaminación de ríos por desechos de viviendas.
Enfatizó que el debate debe centrarse en el cumplimiento estricto de la normativa ambiental y en la adopción de medidas técnicas que permitan ejecutar la obra sin causar daños significativos a la Cordillera Central.
Para el exdiputado, el impacto de la carretera trasciende el ahorro de tiempo: una conexión directa entre Santiago Rodríguez y San Juan abriría nuevas oportunidades de comercio, intercambio de productos y turismo tanto para dominicanos como para visitantes extranjeros. Concluyó que “lo que significa una mejoría en la calidad de vida del ser humano tiene que tomarse en cuenta”.


