San José – El copresidente de Nicaragua, Daniel Ortega, manifestó que ni el Ejecutivo ni las Fuerzas Armadas del país «ni se venden ni se rinden» tras la petición de Estados Unidos a sus aliados para cortar relaciones comerciales con Nicaragua, motivada por la reciente reforma constitucional que busca consolidar aún más su permanencia en el poder.
En el acto conmemorativo del 47.º aniversario del Ejército Nacional, el mandatario hizo alusión a una «fortaleza que viene de Dios» como fundamento para enfrentar lo que describió como «constantes amenazas externas».
«Ustedes queridos hermanos han sabido dar la vida por el pueblo nicaragüense y estamos seguros que esa disposición, que realmente es una fortaleza que viene de Cristo, que viene de Dios, es la que nos permite decirles a los que nos quieren amenazar y que nos amenazan constantemente: aquí está un pueblo y un ejército que ni se vende ni se rinde, jamás», subrayó Ortega ante los militares presentes.
La solicitud de Washington surgió después de que, el martes, la primera de dos legislaturas necesarias aprobara una nueva reforma constitucional impulsada por el gobierno de Ortega y Rosario Murillo. Dicha reforma elimina la posibilidad de que cargos de elección popular sean ocupados por los que el texto califica como «traidores a la patria» y extiende el periodo presidencial a siete años.
Ortega destacó que el comandante del Ejército, Julio César Avilés, expresó su completo respaldo a la decisión de la Asamblea Nacional de modificar la Carta Magna. En ese contexto, Avilés añadió: «Les decimos a los traidores y vendepatrias, verguenzas de la nación, que aquí estamos los soldados de la patria siempre leales, firmes, cohesionados y sin dobleces, como nos enseñaron nuestros héroes martíres, nuestros héroes nacionales y los generales Sandino, Estrada y Zeledón».
Durante su discurso, el presidente advirtió a las fuerzas militares y a sus simpatizantes que mantengan la guardia alta, pues «el enemigo (…) es un poder militar mundial (que) se siente con el derecho de agredir en cualquier parte del mundo». Añadió que el país ha conseguido repeler «las agresiones que una y otra vez» han intentado acabar con la independencia, autodeterminación, libertad y democracia del pueblo nicaragüense.
Al recordar los acontecimientos de abril de 2018, Ortega señaló: «cuando ya habíamos logrado alcanzar un estado de paz en Nicaragua, vino la tormenta», aludiendo a las protestas masivas contra reformas a la seguridad social que terminaron en una exigencia de renuncia contra su gestión. Finalmente, indicó que las nuevas disposiciones constitucionales deben ser ratificadas por la próxima legislatura de la Asamblea Nacional (del 9 de enero al 15 de diciembre de 2027) para entrar en vigor, fecha que se fijó para el 18 de enero próximo.


