El magistrado federal estadounidense Alvin K. Hellerstein, quien dirigía el proceso contra el exmandatario venezolano Nicolás Maduro, falleció este miércoles a los 92 años, según informó un vocero del sistema judicial a los medios locales.
Hellerstein contaba con una dilatada trayectoria en el Distrito Sur de Nueva York; fue nombrado para el cargo por el presidente demócrata Bill Clinton en 1998 y ha llevado adelante causas de gran relevancia, entre ellas litigios vinculados a los atentados terroristas del 11 de septiembre de 2001.
El portavoz judicial Ed Friedland declaró al medio Político que el proceso del Gobierno de EE.UU. contra Maduro por narcoterrorismo, junto con otros expedientes bajo su responsabilidad, “serán asignados aleatoriamente a otro juez federal”.
El jurista, que perdió la vida esta mañana, estaba próximo a cumplir 93 años.
Nacido en la ciudad de Nueva York el 28 de diciembre de 1933, estudió en la Universidad de Columbia, prestó servicio en el Cuerpo de Abogados del Ejército de EE.UU. entre 1957 y 1960, y dedicó casi cuatro décadas a la firma Stroock & Stroock & Lavan LLP, especializándose en controversias comerciales.
Tras su nombramiento en 1998, desde 2011 mantenía la condición de juez senior, lo que le permitía seguir activo en casos seleccionados con una carga de trabajo reducida.
Entre los asuntos que tomó a su cargo destacan los masivos juicios por daños derivados de los atentados del 11‑S, procesos contra altos ejecutivos financieros y otros vinculados a exfuncionarios venezolanos, como Hugo ‘El Pollo’ Carvajal.
Encabezó el caso contra Maduro a partir de marzo de 2020, cuando EE.UU. presentó la acusación inicial, lo que le dio la oportunidad de familiarizarse con el acervo probatorio y los argumentos de la Fiscalía.
Tras la captura del presidente venezolano y su traslado a territorio estadounidense en enero de 2026, presidió la primera comparecencia de Maduro y su esposa Cilia Flores ante un tribunal federal de Manhattan, donde ambos se declararon no culpables.
Posteriormente, la acusación se amplió para incluir por primera vez a Flores, manteniéndose los cargos contra Maduro por conspiración de narcoterrorismo, importación de cocaína y delitos relacionados con armas.
Al momento de su fallecimiento, Hellerstein tenía pendientes varios puntos críticos del proceso, entre ellos la defensa de Maduro que invocaba inmunidad por su condición de jefe de Estado extranjero.


