Juan Temístocles Montás, vicepresidente del Partido de la Liberación Dominicana, lanzó una alerta acerca del creciente peso de los intereses de la deuda pública sobre la economía del país.
Según sus declaraciones, el sostenido incremento de dichos intereses está reduciendo considerablemente el espacio presupuestario del Estado para financiar obras de infraestructura, así como los servicios de salud, educación y los programas de asistencia social.
En una entrevista reciente, Montás sostuvo que la presión financiera no debe medirse únicamente por la relación deuda‑PIB, sino también por los recursos que el Gobierno destina al pago de intereses, los cuales, según señaló, se han casi duplicado en los últimos años.
El dirigente añadió que, al sumar los pagos de intereses con los fondos destinados a la capitalización del sector, el gasto supera el 4 % del PIB que la ley reserva para la educación.
Montás advirtió que un alza de las tasas de interés internacionales podría agravar aún más esa carga y disminuir los recursos disponibles para atender las necesidades sociales, y señaló que elevar los impuestos resultaría complejo en un contexto de encarecimiento del costo de vida.
Asimismo, cuestionó que los indicadores generales de crecimiento económico se traduzcan en mejoras reales y proporcionales para la población dominicana.
Explicó que sectores como la agricultura, el comercio y la industria presentan un desempeño que considera insuficiente, pese a su importancia en la generación de empleo y la actividad económica cotidiana.
Destacó que la agricultura juega un papel esencial en la producción de alimentos y la creación de puestos de trabajo.
Asimismo, subrayó que el comercio constituye una fuente importante de empleo tanto formal como informal.
En su criterio, el limitado dinamismo de estas actividades impide que los beneficios del crecimiento lleguen a un mayor número de hogares.
Por ello, consideró necesaria una transformación profunda del aparato productivo nacional que fortalezca los sectores generadores de empleo.
Montás también puso en duda la viabilidad de la meta gubernamental de duplicar la economía dominicana para 2036, señalando que tal objetivo requeriría un crecimiento promedio anual del 6 %, superior al 4.3 % que atribuyó al desempeño de la última década.
Para alcanzar esa cifra, sostuvo que sería indispensable incrementar de forma significativa la inversión privada, pública y extranjera.
En el plano político interno, manifestó que las diferencias entre los aspirantes presidenciales del PLD son normales en una organización democrática, siempre que existan reglas claras y condiciones de igualdad; valoró la participación de la Junta Central Electoral en la supervisión del proceso interno, pues considera que su intervención aporta transparencia, evita sospechas de favoritismo y garantiza un árbitro independiente. Concluyó confiando en que los contendientes aceptarán los resultados y resaltó la necesidad de fortalecer la institucionalidad del partido para mantener la unidad y legitimidad de cara a las elecciones de 2028.


