Río de Janeiro, 19 de noviembre (EFE). El mandatario brasileño, Luiz Inácio Lula da Silva, quien busca la reelección en las urnas del 4 de octubre, presentó este viernes un paquete de acciones destinado a robustecer la seguridad y la soberanía del país, en un contexto de presiones internacionales sobre sus reservas de petróleo y minerales estratégicos.
Entre los puntos centrales del plan se encuentran la reconversión de 138 penales en unidades de alta seguridad, el fortalecimiento de la vigilancia a lo largo de las fronteras y la puesta en marcha de un nuevo ministerio que centralice el sector.
En el acto celebrado en la ciudad carioca, Lula hizo alusión al presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para señalar la existencia de una «codicia internacional» que acecha las riquezas naturales brasileñas.
El presidente resaltó que Brasil cuenta con 16.800 kilómetros de fronteras terrestres, que van desde Argentina hasta Surinam y las Guyanas, además de 8.000 kilómetros de frontera marítima y 5,7 millones de kilómetros cuadrados de mar bajo su jurisdicción.
«Y ahora tenemos petróleo en el Margen Ecuatorial. Así que tenemos que cuidarlo», afirmó el líder progresista.
El mandatario también señaló que «Trump está ahí, atrás de los minerales críticos, atrás del petróleo, atrás de las tierras raras. ¡No! Eso es nuestro».
Asimismo, defendió la necesidad de incrementar el presupuesto destinado a la seguridad pública y de ampliar la plantilla de efectivos policiales y militares, recordando que «No podemos controlar 18.000 kilómetros de frontera sin inversión».
El tema de la seguridad se ha convertido en una de las principales banderas del senador Flávio Bolsonaro, candidato opositor y rival directo de Lula, quien se encuentra técnicamente empatado con él en las encuestas de intención de voto.


