SANTO DOMINGO – Jorge Alberto Torres Ocumares, quien ejerce como director técnico de la LIDOM, y Rafael Mateo fueron distinguidos este miércoles en la 24ª edición del Draft de Novatos, en reconocimiento a su presencia constante desde la fundación del sorteo.
Vitelio Mejía Ortiz, presidente de la liga, subrayó que ambos han formado parte esencial de la evolución de un evento que, con el transcurso del tiempo, se ha convertido en una de las vías más importantes para que los jóvenes peloteros ingresen al sistema de la pelota profesional dominicana.
“Desde el primer Draft me he encontrado aquí”, manifestó Torres al recibir la placa, en una ceremonia que dio rostro humano a más de veinte años de organización, planificación y esfuerzo detrás de una actividad que cada temporada capta la atención de las seis franquicias de la LIDOM en la búsqueda de nuevos talentos.
La entidad destacó a Torres por su “valiosa trayectoria y permanente participación” en el Sorteo de Novatos, resaltando su compromiso, dedicación y aporte al desarrollo técnico del proceso.
Rafael Mateo obtuvo una distinción análoga, reconociendo su presencia desde la primera edición del sorteo hasta la celebración de este miércoles.
Mejía explicó que la iniciativa nació a raíz de un comentario de Luigi Sánchez, quien sugirió la conveniencia de honrar a dos personas que han estado vinculadas al Draft desde sus inicios.
“Qué mejor forma” de hacerlo, señaló el presidente de la LIDOM, “que durante la propia celebración del sorteo”.
El reconocimiento permitió que la edición número 24 del Draft no se limitara únicamente a la selección de los nuevos prospectos que integrarán a las organizaciones de la liga.
Asimismo, sirvió para rememorar a quienes, año tras año, han contribuido a edificar la estructura de un proceso que hoy es tradición dentro del calendario de la pelota profesional dominicana.
Al entregar las placas, Mejía recapituló la relevancia de los homenajeados: Torres ha sido responsable de gran parte del montaje técnico del sorteo, mientras que Mateo ha acompañado el proceso desde aquella primera edición.
En una velada dedicada a los nuevos nombres del béisbol dominicano, la LIDOM reservó también un espacio para quienes han permanecido detrás del escenario durante casi un cuarto de siglo.


