El largometraje documental de Óliver Olivo vuelve a la pantalla para reconstruir una parte esencial de la historia del ballet dominicano, centrando su relato en las figuras de Herta Brauer, Magda Corbett y Clara Elena Ramírez. La película se estrena en los cines del país el 17 de septiembre.
Existen relatos que se preservan en documentos, fotografías y testimonios escritos; sin embargo, otros se mantienen vivos en los cuerpos de quienes los aprendieron y los transmitieron.
Dirigido por Óliver Olivo, este documental se apoya en esa forma de memoria corporal para recorrer una fracción de la trayectoria del ballet en la República Dominicana, siguiendo los pasos de tres mujeres que sentaron sus bases: Herta Brauer, Magda Corbett y Clara Elena Ramírez. La cinta arribará a las salas de cine el 17 de septiembre.
El viaje comienza en la década de 1940, cuando la profesora austríaca Herta Brauer inicia su labor docente en el país, para después pasar a la maestra húngara Magda Corbett. Décadas más tarde, en los años sesenta, Clara Elena Ramírez abre una etapa decisiva para el desarrollo de la disciplina; su labor como maestra y la posterior fundación del Ballet Concierto Dominicano, creado en 1981 junto a Carmen Heredia, Olga García, Andrés Vázquez y Carlos Veitía, sentó un camino que varias generaciones de bailarines han seguido. Desde 1989, la dirección del grupo recae en Carlos Veitía.
El filme no narra la historia como una sucesión de fechas y nombres; la reconstruye a través del movimiento. Las coreografías de Carlos Veitía y la participación de los bailarines del Ballet Concierto Dominicano transforman distintos momentos históricos en escenas que pueden verse, oírse y sentirse. En lugar de basarse principalmente en entrevistas y fotografías de archivo, la película emplea la danza como hilo conductor y adapta el lenguaje cinematográfico al ritmo y al espacio propios del ballet.
Esta elección también explica el valor del proyecto más allá del ámbito de la danza. Documentar en una película de largometraje la trayectoria de quienes impulsaron el ballet dominicano significa trasladar parte de la memoria de las artes escénicas a un formato capaz de alcanzar nuevas audiencias y conservarla para futuras generaciones. Durante su presentación en el Centro León, la institución resaltó el documental como una ventana a la memoria de la danza y a su aporte a la identidad cultural dominicana.
Realizado en territorio nacional, el documental de 93 minutos combina investigación histórica y performance para contar la evolución del ballet dominicano. La producción, a cargo de la Fundación Ballet Concierto Dominicano y la casa productora POB Films, cuenta con guión de Claudia Galeano, fotografía de César Zayas, edición de Francisco Montás, música original de Junior Basurto Lomba y coreografías de Carlos Veitía. La obra está clasificada para todo público.
Los detalles de la película se dieron a conocer en una rueda de prensa organizada por la Fundación Ballet Concierto Dominicano, llevada a cabo en el Café Bar Juan Lockward del Teatro Nacional Eduardo Brito. En el encuentro estuvieron presentes el maestro Carlos Veitía, la directora del Ballet Concierto Sarah Esteva y las actrices Marinella Sallent, Patricia de León e Irmgard Despradel.
Más que una reconstrucción de un pasado, el documental muestra cómo ese legado sigue transformándose en el presente. Entre las pioneras que abrieron camino y los bailarines que hoy suben al escenario se mantiene una misma línea de transmisión: una disciplina que llegó de otras latitudes echó raíces en la República Dominicana y ha encontrado en diversas generaciones de artistas la manera de perdurar.


